Valle Lunarejo, paraíso desconocido de aguas cristalinas en norte de Uruguay

Conocido por las playas de su litoral este y sitios históricos como Colonia del Sacramento (suroeste) y la capital, Montevideo, Uruguay esconde en el norte un paraíso repleto de cascadas y piscinas naturales de aguas cristalinas que hacen parte de la reserva natural del Valle del Lunarejo.

Ubicado en el departamento (provincia) de Rivera y con una extensión de 29.480 hectáreas, esta área protegida integra desde 2014 la Red Mundial de Reservas de Biosfera de la Unesco y se encuentra sobre el área del acuífero Guaraní, una de las reservas de agua dulce más importantes del mundo.

El Valle del Lunarejo, paisaje en el que todavía predomina la exuberancia de la naturaleza, también abriga en su monte nativo distintas especies de plantas y animales, muchas de ellas en peligro de extinción como el guazubirá o la víbora cascabel, según explicó a Efe el guía turístico local César Viera.

El joven de 21 años, que se dedica a ofrecer paseos de "turismo aventura" por diferentes zonas del Valle, tiene como objetivo dar a conocer las bellezas naturales de la región y la importancia de su conservación, además de demostrar que "no es necesario salir del país para visitar lugares increíbles, naturales y vírgenes".

De acuerdo con César, el hecho de que el Valle Lunarejo haya pasado a integrar el Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Uruguay en 2009 ha sido clave para frenar los impactos de la forestación con especies no nativas, como eucaliptos y pinos, así como el crecimiento de la tala de árboles para el uso humano.

El joven guía, que es también productor ganadero, creó tres circuitos para que los turistas interesados puedan apreciar los "lugares espectaculares" que este destino poco común tiene para ofrecer.

Pese a su belleza natural y sus paseos atípicos, el sitio no es muy conocido por los propios uruguayos, "principalmente los de Montevideo".

A la gente del sur le cuesta atravesar el Río Negro (que divide al país por la mitad en el sentido norte-sur). Es un choque y a veces les da miedo no saber si vale la pena la visita

Es por ello, que el joven busca, incansablemente, diferentes estrategias para promover el Valle del Lunarejo e incrementar el turismo ecológico en la reserva.

"La idea es que todos podamos tener conocimiento de lo que tenemos en Uruguay, poder aprovechar, disfrutar y mantenerlo lo más virgen posible para que nuestros hijos y nietos puedan disfrutarlo de la misma manera que nosotros", afirmó.

Uno de los recorridos que ofrece Viera, es el paseo a la Cascada del Indio, una caída de agua de más de tres metros rodeada de árboles y rocas.

Los visitantes también pueden caminar por sus alrededores, tomar fotos y hasta saltar desde lo más alto de la cascada.

"La Cascada del Indio es uno de los lugares más increíbles que podemos tener en Uruguay", aseguró Viera, quien especificó que el nombre del sitio proviene de una de las rocas por las que cae el agua, que "tiene la forma de la cara de un indio" (indígena).

Además del verde vibrante de la vegetación y las aguas transparentes, los sonidos de la naturaleza en el Valle son particulares.

Se pueden escuchar los cantos de más de 150 especies de pájaros que viven en el Valle y no hay cualquier tipo de contaminación sonora causada por la incursión humana.

Otro de los paseos destacados es un recorrido a pie, de más de dos horas y media solo de ida, en el que los visitantes deben atravesar arroyos y escalar rocas para llegar a piscinas naturales cristalinas.

Si bien la idea es que la zona crezca turísticamente y que cada vez más los uruguayos puedan conocer el sitio, Viera tiene como prioridad mantener el cuidado del medio ambiente y el buen estado del área protegida, por lo que lleva un estricto control de visitantes.

"Día a día estamos tratando de tener un control de visitantes para evitar que se amontonen porque esto dañaría la flora. Además, también tenemos la misión de concienciar todo el público que venga de no contaminar el medio ambiente", concluyó.