El síndrome de anciano viajero incide en deterioro de salud de los pacientes

Cambiar frecuentemente de hábitos y espacios provoca descompensaciones alimenticias, higiénicas, con respecto al medicamento e incluso psicológicas en las personas de la tercera edad, asegura un especialista.

"Se le conoce como síndrome del anciano viajero, el cual ocurre cuando dos o más miembros de la familia se turnan para cuidar a un adulto mayor y hay un deterioro en la salud del paciente", dijo en un comunicado el doctor Ramón Iván de Dios Pérez.

El jefe del servicio de Urgencias del Hospital de Especialidades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco explicó que, en muchos casos, los familiares cuidan a una persona de la tercera edad ya sea de manera mensual, bimestral o semestral.

"El movimiento de estos pacientes a varios domicilios significa que no se les pueda destinar una habitación para ellos solos, o una compartida con otro familiar e incluso, que se les remita a un sillón de la sala", dijo.

Explicó que en muchas ocasiones no se les da el medicamento y la comida a sus horas o ésta se le proporciona solo cuando el cuidador puede porque trabaja y no está en todo el día o bien dejan a su suerte a la persona.

"Por ello hay quienes llegan a urgencias con desnutrición o en estado grave de alguna de sus enfermedades", señaló el especialista.

De Dios Pérez advirtió que el síndrome del anciano viajero también es una forma de maltrato, e invitó a la población a tomar conciencia de que actualmente uno de cada uno adultos está en la tercera edad

De acuerdo con estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el 2050 se espera que unas 2.000 millones de personas tengan más de 60 años.

Según el Banco Mundial, actualmente el 65 % de la población latinoamericana está en edad para trabajar, pero para el 2050, la población mayor de 65 años de edad se triplicará.

Mientras que en México, se espera que para el 2035 la pirámide poblacional esté invertida y la mayoría de las personas en México sean adultas mayores.

Es por ello que el especialista consideró necesario darse cuenta de que los ancianos son seres humanos con sentimientos, necesidades de salud, de amor y de cuidado.

"Si permitimos que el maltrato hacia nuestros adultos mayores se siga dando estamos dando mal ejemplo a nuestros hijos y el día de mañana, cuando nosotros necesitemos de esa atención, no nos la van a dar", advirtió.