Califican de "acto desesperado" declaraciones de magistrado Harry Díaz

Las fuertes declaraciones del magistrado de la Corte Suprema de Justicia Harry Díaz en Debate Abierto han sido consideradas como un acto desesperado por llamar la atención. ( VER ENTREVISTA COMPLETA)

Abogados y exfuncionarios mencionados por Díaz en su entrevista, salieron al paso de las acusaciones hechas por el exfiscal del caso pinchazos, por el que es procesado el expresidente Ricardo Martinelli.

Tal es el caso de Rodrigo Sarasqueta, exsecretario de Seguridad durante la administración de Martinelli, quien según Díaz, acudió a su despacho para pedirle que llamara a un juez de Penonomé para que emitiera un fallo a su favor, a fin de que se le adjudicaran tierras.

Díaz dijo que esto lo enojó de tal manera que echó a Sarasqueta de su oficina, revelando además que según palabras de Martinelli, era la persona que utilizaba para hacer “trabajos sucios”.

A través de su cuenta de Twitter, Sarasqueta respondió que nunca ha tenido casos personales ni tierras en Penonomé. “Me siento calumniado e injuriado. Fui a su despacho por pedido de él mismo luego de ayudarlo en su ratificación”.

El abogado Sidney Sittón, quien también fue mencionado por Díaz, dijo “lo entiendo como un acto desesperado, de un magistrado que en cinco meses entra al sector privado, privado de carros, privado de escoltas, privado de viáticos, privado de gasolina, privado de pasaporte diplomático… es decir es un hombre que queda desempleado en cinco meses y está desesperado”.

Díaz dijo tener conocimiento de que Martinelli había "pinchado" por lo menos a una persona, que era una mujer con quien el exmandatario tenía una relación sentimental.

“Si él como magistrado aduce e indica que hubo una serie de eventos, que a juicio de él se produjeron siendo magistrado de la Corte Suprema debió haber ido ante la instancia correspondiente y haberlo denunciado”, expresó Sittón.

Por su parte, Luis Eduardo Camacho, vocero de Martinelli, calificó a Díaz de “mandadero” de la actual administración y atribuyó su actuar a la frustración por no haber logrado ser presidente de la Corte.