A un año del crimen del periodista Valdez, asesinan a otro comunicador en México

El comunicador mexicano Juan Carlos Huerta fue ultimado a balazos el martes en Tabasco, en momentos en que el país conmemoraba el asesinato hace un año del reconocido periodista especializado en narcotráfico Javier Valdez.

De confirmarse que Huerta fue matado por su trabajo periodístico, sería el cuarto caso así en lo que va de 2018, según las organizaciones Reporteros sin Fronteras y Artículo 19.

El crimen "enluta no solo a la comunidad periodística, a sus radioescuchas y sus televidentes, sino a la sociedad en general", declaró el fiscal de esa región, Fernando Valenzuela.

Huerta, periodista de radio y televisión de 45 años, fue atacado a balazos cuando salía de su domicilio en un suburbio de la ciudad de Villahermosa, en el sureño estado de Tabasco.

La policía busca una camioneta gris de la que descendió un sujeto que abrió fuego contra Huerta en una zona popular de esa demarcación, donde se encontraron dos casquillos percutidos calíbre .45, añadió la fiscalía de Tabasco en un comunicado.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos demandó a la fiscalía de Tabasco que la investigación incluya "como una de sus líneas la vinculada a la labor periodística que desempeñaba".

El crimen, el último en un país que se ha convertido en uno de los lugares más letales para la prensa, alimentó la indignación de las protestas que habían sido convocadas para reclamar justicia por el asesinato de Valdez y más de 100 otros periodistas ultimados en México desde 2000.

Valdez, quien tenía 50 años y cuyo asesinato cimbró al gremio periodístico mexicano, fue fundador del semanario Ríodoce, que se publica en su natal Sinaloa (noroeste), así como corresponsal del diario La Jornada y colaborador de la AFP durante una década.

Para recordar a este periodista, padre de dos jóvenes, se organiza desde el sábado una Jornada Nacional de Protesta.

"Este homenaje, estos eventos, esta jornada nacional tiene mucho de recordarle a la gente que ahí está el asesinato, que no debe quedar impune, que tiene que haber justicia, que tiene que haber castigo y que sea un mensaje también para aquellos que conciben y que ordenan estos crímenes, que los crímenes pueden ser castigados también", dijo a la AFP Ismael Bojórquez, director y cofundador con Valdez de Ríodoce.

Valdez fue asesinado a balazos, a plena luz del día y a unas calles de las oficinas del semanario, en Culiacán.

El presidente Enrique Peña Nieto, cuyo gobierno contadas veces se pronuncia sobre asesinatos de comunicadores, prometió castigar a los responsables.

Tras casi un año de reclamos de justicia y silencio de las autoridades, el 23 de abril se anunció la primera captura relacionada con el asesinato y se reconoció que las primeras indagatorias apuntan a que la labor de Valdez sería el móvil del crimen.

El análisis de todo su trabajo periodístico durante los dos años anteriores a la agresión "nos confirma que fue por una cuestión contra la libertad de expresión", dijo tras la captura el titular de la Fiscalía especializada en crímenes contra la libertad de expresión Ricardo Sánchez.

Los últimos escritos de Valdez estuvieron relacionados con las pugnas al interior del cártel de Sinaloa tras la recaptura de "El Chapo" Guzmán en enero de 2016, que se agudizaron con su extradición a Estados Unidos al año siguiente.

Hasta ahora ha sido detenido en Tijuana, fronteriza con Estados Unidos, un hombre señalado como presunto responsable del crimen y quien tendría lazos con el crimen organizado en Sinaloa.

"Hay avances pero estos son insuficientes. No hay justicia, nosotros no podemos aceptar que solo con la detención de una persona se diga que ya se hizo justicia", dijo en Culiacán Balbina Flores, representante de Reporteros sin Fronteras, en compañía de los titulares de Amnistía Internacional y de la Oficina de la Representación del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Jan Jarab, entre otros.

"Mientras no haya detenidos autores materiales, intelectuales y no haya sentencias no puede ser un caso cerrado. Entonces esa va a ser nuestra exigencia permanente y constante", dijo a la AFP Griselda Triana, viuda de Valdez, con quien tuvo tres hijos.