El gobierno catalán busca una votación pacífica el domingo

Las autoridades en Cataluña quieren asegurar que el polémico referendo sobre la independencia de España se realice pacíficamente el domingo a pesar de la represión del gobierno nacional, dijo el ministro del Interior regional el jueves.

Joaquín Forn dijo que las autoridades catalanas están resueltas a seguir adelante con los comicios en la región de 7,5 millones de habitantes aunque el gobierno central en Madrid diga que es ilegal y no puede tener lugar.

“El compromiso del gobierno (catalán) es muy claro: la gente podrá votar”, dijo Forn en Barcelona, la ciudad principal de Cataluña.

Forn se reunió con jefes regionales de seguridad para reducir las tensiones de cara a la elección. Recientemente, la Corte Constitucional española ordenó la suspensión de los comicios y la policía confiscó boletas y carteles electorales.

El artículo 2 de la Constitución habla de “la indisoluble unidad de la Nación española”.

El gobierno central apostará 10.000 agentes de policía en Cataluña, dijo Forn. Insistió, sin embargo, que la fuerza policial catalana Mossos d'Esquadra debe acatar las órdenes de las autoridades locales.

La lealtad de la fuerza se ha visto tironeada de ambos lados por el gobierno central y el regional.

Horas antes, el responsable catalán de Asuntos Exteriores pidió apoyo a la Unión Europea para el referendo.

Las instituciones de la UE tienen que “comprender que esto es un asunto importante”, afirmó Raúl Romeva a la prensa en Bruselas. Romeva hizo esas declaraciones después de que el presidente de la región, Carles Puigdemont, acusara a la UE en una entrevista con The Associated Press, de “dar la espalda” a Cataluña en su conflicto con el gobierno de España.

Romeva acusó al gobierno español de lanzar una “represión brutal” contra miembros del gobierno regional para tratar de impedir el referendo del domingo, que España considera ilegal, y dijo que ha “generado una conmoción sin precedentes”.

El titular catalán de Exteriores dijo que no esperaba episodios de violencia porque “no está en el ADN catalán utilizar la violencia para resolver problemas políticos”.

Miles de estudiantes universitarios iniciaron una marcha en Barcelona en protesta contra lo que llaman la represión creciente del gobierno central al referendo sobre independencia de Cataluña, convocado para el domingo.

Los estudiantes exigen el derecho de votar en el referendo, que el gobierno en Madrid ha tachado de ilegal.

Muchos manifestantes portaban banderas independentistas y pancartas con la leyenda “queremos votar”. La marcha fue convocada por las principales organizaciones estudiantiles.

Laia Ferrus, de 20 años, dijo que era un deber democrático participar. “Ya no se trata de reclamar la independencia”, dijo. “Se trata de defender nuestros principios y derechos fundamentales”.

Por otro lado, la organización Reporteros Sin Fronteras, que supervisa la libertad de prensa, dijo que la presión del gobierno regional y el acoso en medios sociales por parte de “’hooligans’ del independentismo” está creando una atmósfera asfixiante para los periodistas que intentan cubrir el referendo.