El filipino Bernardito Auza será el nuevo nuncio vaticano en España

El observador permanente de la Santa Sede en Naciones Unidas, el arzobispo filipino Bernardito Auza, será el nuevo embajador del Vaticano en España, tras recibir el visto bueno del Gobierno, un puesto en el que tendrá que tratar el complicado asunto de la exhumación de Francisco Franco.

Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores informaron este sábado a Efe de que Auza será quien reemplace al anterior nuncio, Renzo Fratini, quien tras una década en el cargo se jubiló en julio pasado.

Una de las principales tareas de Auza será manejar la cuestión de la exhumación de los restos del dictador Francisco Franco, un asunto que afecta a la Iglesia porque están actualmente enterrados en la basílica del monumento nacional del Valle de los Caídos, a unos 55 kilómetros de Madrid.

Fratini, tras concluir su mandato a comienzos de julio, se manifestó en unas declaraciones a la prensa en contra de la política del Gobierno socialista español respecto a Franco, y se preguntó "por qué resucitarlo".

Esas declaraciones llevaron a que el Vaticano aclarara, tras una petición de explicaciones por parte de la embajada española en la Santa Sede, que habían sido realizadas "a título personal" de Fratini y que se respetaba la soberanía del Estado español y su sistema legal.

Además, la basílica del Valle de los Caídos está gestionada por una comunicad de monjes benedictinos cuyo prior, Santiago Cantera, al que medios de comunicación en España atribuyen una antigua militancia en un partido ultraderechista que se opone a sacar a Franco del lugar.

Otro punto que relaciona a este asunto con la Iglesia Católica es el deseo de los nietos de Franco de que, en caso de que se exhumen los restos del dictador, sean vueltos a inhumar en la cripta de la Catedral de La Almudena, en Madrid.

El Gobierno, actualmente en funciones, rechaza llevar esos restos a la catedral, situada en pleno centro histórico de la capital española, y pretende volver a inhumarlos en un cementerio del suburbio madrileño de El Pardo donde ya están enterrados la esposa de Franco, Carmen Polo, y otras figuras del régimen franquista.

El nuevo nuncio -cuyo sacerdocio comenzó en la localidad filipina de Talibon- es también arzobispo de Suacia y se ha desempeñado como nuncio apostólico en Haití, a donde fue enviado en 2008 por decisión del papa Benedicto XVI.

En julio de 2014, el papa Francisco designó a Auza observador permanente de la Santa Sede en la ONU, en donde viene cumpliendo tareas desde entonces.

En tanto, y tras el visto bueno de Moncloa, para Auza ahora sólo resta recibir el placet de Asuntos Exteriores para que sea formalmente el embajador vaticano y residir en Madrid tras sus cinco años en Nueva York.