Al menos 10 civiles muertos en tres días en zona independentista de Camerún

Al menos 10 civiles han muerto en los últimos tres días en la región de Suroeste de Camerún por enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas y grupos de jóvenes secesionistas, relataron a Efe testigos de esta zona anglófona del país.

Los ataques mortales sucedieron en las localidades de Bole Bakundu y en Mudemba, en la parte noroeste del país, que sufre un aumento de la violencia desde que el Gobierno arrestase a 46 líderes secesionistas.

Hoy cumplía el plazo que los grupos independentistas dieron al Gobierno camerunés para darles una prueba de que los arrestados siguen con vida.

Desde el recrudecimiento de la crisis, el Ejecutivo ha impedido el paso de los medios a la zona de conflicto, principalmente localizada entre las provincias anglófonas de Suroeste y Noroeste.

La única información oficial al respecto proviene del ministro de Comunicación, Issa Tchiroma Bakary, quien emite comunicados de prensa ensalzando las acciones de las Fuerzas Armadas.

Camerún fue colonia británica y francesa hasta 1960, cuando se independizó de ambas potencias e instauró un Estado federal hasta la celebración de un referéndum en 1972, que lo unificó; desde entonces, el inglés y el francés son idiomas cooficiales y conviven junto a unas 250 lenguas locales.

Sin embargo, la minoría anglófona se queja de marginación con respecto a la mayoría francófona en materia de distribución de la riqueza y de que el inglés está considerado una lengua secundaria, por lo que reclaman la vuelta al federalismo o la independencia de estas regiones.

El Gobierno camerunés, dirigido por Paul Biya desde 1982 (aunque fue primer ministro desde 1975), se muestra inamovible frente a estas demandas e incluso se niega a que sean debatidas en órganos legislativos, lo que ha provocado fuertes quejas por parte de la oposición.

El conflicto se recrudeció en los últimos meses con la aparición de grupos armados como las Fuerzas de Defensa de la Ambazonia, cuyos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad han dejado numerosas víctimas mortales.

Desde el 1 de octubre del año pasado, han perdido la vida 100 civiles y ha provocado 16.000 desplazados, según la Red de defensores de derechos humanos de África Central (Redhac, por sus siglas en francés).

Según la ONU, la situación ha provocado que unos 10.000 cameruneses anglófonos se hayan refugiado en Nigeria.