Tercer período de Angela Merkel, nueva coalición

El Bundestag de Alemania eligió a la canciller Angela Merkel a un tercer período como líder de la mayor potencia económica de Europa, casi tres meses después que unos extraños comicios la obligaron a formar una nueva coalición de gobierno.

Merkel lidera ahora una "gran coalición" de los mayores partidos políticos: su bloque conservador Unión y los socialdemócratas de centroizquierda, que son rivales tradicionales. La cámara baja del Parlamento la eligió canciller en una votación de 462-150, con nueve abstenciones.

El nuevo gobierno estará ligeramente a la izquierda, y como ejemplo se cita la implementación de un sueldo mínimo nacional, pero tendrá un enfoque prácticamente sin cambios sobre la crisis de la deuda en Europa.

El nuevo gobierno cuenta con la primera ministra de Defensa en la historia del país, la conservadora Ursula von der Leyen, y se considera que el ex ministro de Relaciones Exteriores Frank-Walter Steinmeier, socialdemócrata, regrese al cargo. El ministro de Finanzas, Wolfgang Schaeuble, una poderosa figura en la crisis de la deuda europea, mantiene su cargo.

El esfuerzo de los partidos por formar un gobierno después de las elecciones nacionales del 22 de septiembre, en que los conservadores de Merkel estuvieron cerca de conseguir la mayoría parlamentaria pero sus antiguos aliados perdieron todos sus escaños, ha sido el más largo en la Alemania de la posguerra.

Por lo menos 42 legisladores del partido de gobierno no votaron por Merkel el martes, pero dada la enorme mayoría de la nueva coalición, eso no debía preocuparla.

Los conservadores y socialdemócratas tienen 504 de los 631 escaños. El ex comunista más conocido de Alemania, Gregor Gysi, se convierte en líder de la oposición. Su partido, La Izquierda, de línea dura, es el mayor de dos grupos de oposición de inclinación izquierdista.

Bild, el diario alemán de más ventas, declaró el martes en su primera plana: "Querida gran coalición, ahora somos su oposición extraparlamentaria". El editor de la publicación, Kai Diekmann, escribió: "Este Parlamento demasiado débil, su oposición demasiado pequeña y demasiado izquierdista".