Suicidio resalta dilema de videos sexuales para escuelas

El personal de una secundaria del suburbio de Chicago llamó a Corey Walgren, de 16 años, a la oficina del decano para hacerle preguntas sobre un video que hizo en el que sale teniendo relaciones sexuales con una compañera de la escuela. Unas horas después, el muchacho subió a la azotea de un estacionamiento de cinco pisos y saltó al vacío.

El suicidio del joven resaltó un dilema para las escuelas al momento de confrontar a los estudiantes sospechosos de grabar y compartir imágenes sexuales: ¿Deberían de los administradores esperar que lleguen los padres para interrogar a los estudiantes y revisar los celulares para ver si hay fotos o videos ilegales? ¿O tienen ellos, como padres de facto, la autoridad para investigar delitos que podrían incluir pornografía infantil?

El tema también destaca una importante interrogante legal porque muchas leyes sobre pornografía infantil entraron en vigor antes del fenómeno actual, de adolescentes compartiendo imágenes a través de sus celulares. Y ni ellos ni sus padres generalmente tienen idea de que hacer esto puede conllevar graves castigos, como ser catalogado como agresor sexual de por vida.

"No es gran cosa hasta que ocurre en tu escuela", dijo Joshua Herman, abogado que representa a escuelas en Illinois. "Entonces se convierte en una pesadilla".

Reportes policiales, documentos presentados en corte, testimonios de testigos, mensajes electrónicos y otros documentos obtenidos por The Associated Press muestran cómo la secundaria Naperville North y la policía reaccionaron horas antes de la muerte de Walgren en enero.

Sus padres presentaron una demanda federal contra la escuela, acusándola de traumatizar innecesariamente a su hijo al advertirle que las autoridades le podrían presentar cargos y obligar a inscribirse como agresor sexual. Ellos están pidiendo una compensación de cinco millones de dólares.

"Ellos asustaron mucho al chico, y eso es lo que llevó a Corey a quitarse la vida", dijo el abogado de Maureen y Doug Walgren, Terry Ekl.

En los documentos, administradores del plantel de 2.800 estudiantes, ubicado en un suburbio de clase media al oeste de Chicago, dicen que ellos comunicaron a Walgreen la gravedad del asunto a la vez que le aseguraron que ellos querían llevar esto a corte.

Todo comentó el 11 de enero a eso del mediodía, después de una estudiante de 16 años, que tuvo relaciones sexuales con Walgren, presentó una queja en la escuela. Ese día se había enterado del video a través de una amiga y estaba enojada con Walgren porque lo había hecho sin su consentimiento. Inicialmente dijo que ella no estaba segura de que el encuentro sexual que tuvieron fue de mutuo acuerdo pero después dijo claramente que sí lo fue.

La familia de Walgren nunca culpó a la chica y dijo que hizo bien en reportar el video, dijo Ekl. Ella luego fue al velorio de Walgren.