Ruanda cambiará leyes para permitir a adolescentes acceder a anticonceptivos

El primer ministro de Ruanda, Édouard Ngirente, afirmó que van a cambiar las leyes que actualmente restringen a los adolescentes el acceso fácil a los métodos anticonceptivos, con el objetivo de reducir los embarazos juveniles.

"Los jóvenes menores de 18 años están obligados a ir con sus padres para acceder a anticonceptivos, aunque sean los más vulnerables en cuanto a embarazos indeseados", señaló Ngirente este jueves en una comparecencia en el Senado que se prolongó hasta última hora.

"Me gustaría decirles que estamos cambiando las leyes porque las encontramos inconvenientes", continuó, en respuesta a una pregunta sobre el problema de la alta prevalencia de los embarazos adolescentes en Ruanda.

El primer ministro reconoció que la normativa vigente es un obstáculo para impulsar la planificación familiar y que tanto los jóvenes como los padres reclaman un cambio desde hace tiempo.

No obstante, la revisión de las restricciones se enfrenta a la resistencia de instituciones como la Iglesia católica.

Las estadísticas del Ministerio de Salud de Ruanda indican que solo en 2016 hubo 17.000 embarazos adolescentes y que las altas cifras se deben, en gran parte, a la dificultad de acceso a los métodos anticonceptivos para los menores.

El país africano quiere, además, reducir casi a la mitad la actual tasa de fertilidad y que pase de 4,2 hijos por mujer a 2,3 para 2050.

Según los estudios demográficos oficiales, la población de Ruanda se ha más que doblado en las cuatro últimas décadas: de 4,8 millones de habitantes en 1978 pasó a 10,5 millones en 2012 y se proyecta que en 2032 alcanzará los 16,3 millones.

El país ha tratado de controlar el crecimiento demográfico a través de la educación y la sensibilización social sobre los riesgos de tener una población demasiado grande.