Planta de maní en EEUU falseó pruebas de salmonela

El gerente de una planta procesadora de maní del estado de Georgia testificó el viernes que su compañía estuvo enviando cacahuates contaminados con documentos falsos que decían estaban libres de salmonela antes que la fábrica fuera identificada como la fuente de un brote a nivel nacional en el que murieron nueve estadounidenses y más de 700 se enfermaron.

"Desde mi punto de vista, yo no estaba lastimando a nadie intencionalmente", dijo Sammy Lightsey al jurado durante el juicio a su exjefe Stewart Parnell, dueño de Peanut Company of America, y a otras dos personas.

Parnell y su hermano Michael Parnell, especialista en mercadotecnia de alimentos, están acusados de distribuir productos contaminados a los clientes y de encubrir las pruebas de laboratorio que mostraban la presencia de salmonela. Stewart Parnell y la gerente de calidad de la planta en Georgia, Mary Wilkerson, también están acusados de obstrucción de la justicia. Los expertos dicen que es la primera vez que funcionarios y gerentes corporativos han ido a juicio bajo cargos federales en un caso de intoxicación alimentaria.

Lightsey, que fue gerente de la planta en Blakely, Georgia, desde julio de 2008 hasta que la compañía se fue a bancarrota por el brote en 2009, se declaró culpable de siete cargos federales en mayo después de aceptar ser testigo de la fiscalía a cambio de una sentencia menor. Era el gerente de mayor rango en la planta procesadora de maní y reportaba directamente a Stewart Parnell.

Poco después de asumir el cargo, dijo Lightsey, él descubrió que la pasta de maní estaba siendo enviada a Kellogg's para su uso en galletas de mantequilla de maní el mismo día que era producida, sin esperar las 48 horas necesarias para recibir los resultados de los análisis en busca de salmonela y otros contaminantes.

En lugar de esperar, explicó Lightsey, la planta enviaba la pasta con resultados de laboratorio que en realidad eran de lotes diferentes analizados una semana antes, certificando que estaba libre de salmonela.

Lightsey dijo que confrontó a Michael Parnell, a cargo del contrato con Kellogg's, uno de los clientes más grandes de la compañía.

"Fui a la oficina y llamé a Mike Parnell y le dije que no podíamos hacer eso; que era ilegal e indebido", señaló Lightsey. "Él me informó que había sido decidido antes de que yo llegara y que no me preocupara por Kellogg's, que él se haría cargo de Kellogg's".

Lightsey dijo que ya no presionó más al respecto. No aclaró si llegó a hablar sobre los resultados falsos de laboratorio con Stewart Parnell.

Los abogados de la defensa no podrán interrogar a Lightsey hasta la próxima semana.

Lightsey testificó que los fiscales accedieron a imponerle una sentencia de seis años de prisión, en comparación con una posible pena de 76 años si no aceptaba su acuerdo para declararse culpable. El juez W. Louis Sands dijo a los miembros del jurado que tuvieran en cuenta que Lightsey "podría tener una razón para dar un testimonio falso".

La defensa de antemano ha subrayado que fue Lightsey quien inicialmente mintió a los inspectores de la Administración de Alimentos y Medicinas (FDA, por sus siglas en inglés) que llegaron a la planta después de que fuera vinculada a la intoxicación por salmonela.