Passos Coelho está dispuesto a aceptar un gobierno con los socialistas

El primer ministro portugués, Pedro Passos Coelho, se mostró dispuesto a aceptar un gobierno de gran coalición con el Partido Socialista tras las elecciones generales de 2015 para dar la "mayor estabilidad posible" al país.

"No digo que no gobierne con nadie más. (...) El país debe ser gobernado en el marco de la mayor estabilidad posible", afirmó el jefe del Ejecutivo en una entrevista publicada hoy por el semanario "Expresso".

El Partido Socialista, que encabeza las encuestas desde hace más de un año, se ha mostrado partícipe a aceptar acuerdos parlamentarios y, por el momento, no ha descartado alianzas de gobierno si no consiguiera mayoría absoluta.

Passos Coelho hizo un balance a los tres años del programa de rescate de la troika de acreedores -Comisión Europea (CE), Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI)-, que debe cerrarse oficialmente el próximo sábado.

"No voy a tener la arrogancia de decir que no se podría haber hecho nada mejor, pero en lo esencial no podía ser de otra manera", afirmó el primer ministro.

De cara al futuro, Passos Coelho señaló que su programa de gobierno requiere un cambio "mucho más profundo" que el comprometido a cambio del rescate, por lo que requerirá un segundo mandato para desarrollarlo.

"Mucho de nuestro programa está por cumplir pero no era posible pasar esa página sin resolver el periodo de emergencia financiera", declaró.

El Ejecutivo luso anunció el domingo pasado un regreso a los mercados sin recurrir a los mecanismos de apoyo de la Unión Europea (UE) y prepara un plan de ajustes y austeridad hasta 2018 para cumplir la reducción de déficit acordada con los acreedores.

A medio plazo, los riegos de los planes de consolidación fiscal se topan con una posible sentencia adversa del Tribunal Constitucional al presupuesto de 2014.

Según el primer ministro, una suspensión de parte de los ajustes puede tener un impacto "perturbador" para el FMI y el país, y poner en juego el último tramo de 900 millones de euros del rescate, cuyo desembolso está previsto para junio.

Ante ese escenario, Passos Coelho no descarta una subida de impuestos y afirmó que "sería completamente imprudente decir que no lo haría".