Obama: Hay que gravar a los ricos, ayudar a la clase media

Negándose a ceder al nuevo Congreso republicano, el presidente Barack Obama reveló el martes por la noche en su discurso del Estado de la Unión una ambiciosa agenda apegada a las prioridades demócratas y numerosas amenazas de veto a los planes republicanos.

A diferencia de otros discursos del Estado de la Unión, el mensaje de Obama ante el Congreso no fue tanto una lista de nuevas propuestas como un intento de vender una historia de reactivación económica. Exhortó a tener una "mejor política" en Washington y prometió colaborar con los republicanos, pero mostró pocas señales de reducir o modificar sus propios planes para satisfacer las prioridades republicanas.

En su lugar, el mandatario prometió usar su autoridad de veto para cancelar los esfuerzos del liderazgo republicano de desmantelar sus principales logros, el nuevo programa de servicios médicos y leyes de reforma financiera.

"No podemos poner en riesgo la seguridad de las familias quitándoles su seguro médico o dando marcha atrás a las nuevas reglas en Wall Street, o volviendo a librar viejas batallas sobre inmigración, cuando tenemos un sistema por arreglar", dijo Obama. "Y si a mi escritorio llega una iniciativa que trate de hacer alguna de esas cosas, la vetaré".

El presidente trató de buscar ideas comunes en materia de política exterior, comprometiéndose a trabajar con el Congreso sobre una nueva autorización para ataques militares contra el grupo Estado Islámico en Irak y Siria, así como leyes para proteger al país contra los ataques cibernéticos. En una decisión poco común que lo aleja de su partido, Obama también renovó su exhortación para acelerar la aprobación de acuerdos de libre comercio con Asia y Europa, lo que provocó más aplausos de los republicanos que los demócratas

Es la primera vez en la presidencia de Obama que habla ante un Congreso controlado en ambas cámaras por los republicanos. Pero el cambio en el panorama político ha venido acompañado por crecimiento económico y laboral, así como por un ligero incremento en las tasas de aprobación de Obama.

Después de hablar de los indicios de crecimiento económico, el presidente volteó hacia los republicanos en la cámara y dijo con un guiño: "Esas son buenas noticias".

La pieza central de la propuesta económica de Obama es incrementar a 28% la tasa de impuestos a las ganancias de capital para las parejas que ganen más de 500.000 dólares al año.

El plan fiscal del presidente también requerirá que las herencias paguen impuestos a ganancias de capital sobre valores al momento en que son heredados e impone un pago de derechos a las cerca de 100 firmas financieras de Estados Unidos con activos de más de 50.000 millones de dólares.

Mucho de los 320.000 millones de dólares en nuevos impuestos y derechos serán usados para ayudar a la clase media, incluido un crédito fiscal de 500 dólares para algunas familias en las que los dos padres trabajen, la expansión de crédito fiscal por cuidado infantil y un programa de 60.000 millones de dólares para ofrecer carreras gratuitas en escuelas de educación superior.

"¿Aceptaremos una economía en la que sólo a unos cuantos de nosotros les va espectacularmente bien?", preguntó Obama "¿O nos comprometeremos con una economía que genere ingresos crecientes y oportunidades para todos los que hagan un esfuerzo?".

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