Mujeres en Río de Janeiro podrán monitorear a sus agresores electrónicamente

Las mujeres víctimas de agresión de sus maridos o compañeros en Río de Janeiro ahora podrán controlar a sus agresores con un sistema de monitoreo que les alertará sobre su proximidad, informaron este miércoles fuentes oficiales.

Las mujeres serán alertadas a través de un dispositivo de vibración si el acosador se encuentra en un radio de 200 metros.

El sistema será efectivo con aquellos hombres que hayan sido denunciados por acoso o agresión y a quienes la justicia haya expedido una orden de restricción.

Estas personas tendrán que utilizar unas tobilleras electrónicas, como las que utilizan los presos en régimen semiabierto, que vigilarán cada uno de sus pasos y que podrán identificar si la mujer que ha sido víctima está en peligro por la proximidad del acosador.

La medida fue determinada por el Juzgado Quinto de Violencia Doméstica y será implementada por la Secretaria de Estado de Administración Penitenciaria (Seap), que inicialmente proporcionará 20 equipos.

Los dispositivos electrónicos, adoptados para cumplir con la determinación prevista por la Ley, dan a la víctima más seguridad y aumentan el alcance de la supervisión judicial al proporcionar información sobre el autor, como su ubicación, los lugares que ha visitado, el momento en que abandonó la residencia o si se ha ausentado de la región donde mora sin autorización.

El uso de tobilleras electrónicas en el sistema penitenciario de Río de Janeiro comenzó en 2011y en la actualidad, alrededor de 4,500 reclusos del sistema penitenciario de Río de Janeiro utilizan este sistema.

De acuerdo con el Instituto María da Penha, cada dos segundos una mujer es agredida física o verbalmente en Brasil.

Datos del Forum Brasileño de Seguridad Pública señalan que tres mujeres fueron asesinadas diariamente el año pasado en el país sudamericano, víctimas de la violencia de género y en 2017, cada ocho minutos, una fue violada.