Llegan cuerpos de salvadoreños que murieron en el Río Bravo

Los cuerpos de Oscar Alberto Martínez y su pequeña hija Valeria, que murieron ahogados cuando trataron de cruzar el Río Bravo, tragedia capturada en fotografía que provocó indignación a nivel mundial, regresaron el domingo a El Salvador

Por razones logísticas, las autoridades decidieron transportar por tierra desde Matamoros, México, los cuerpos de las dos nuevas víctimas de la migración irregular.

Los cuerpos ingresaron al país por la frontera La Hachadura, a 90 kilómetros al oeste de la capital salvadoreña y el ministro de Gobernación, Mario Durán, llegó al lugar para supervisar los tramites en la aduana.

Los funcionarios del gobierno salvadoreño evadieron hablar con los periodistas y solo se permitió tomar imágenes cuando un carro fúnebre cruzó la frontera desde Guatemala y luego cuando en caravana partieron hacia San Salvador.

Los cuerpos serán velados en la funeraria municipal de San Salvador y serán sepultados en lunes en el Cementerio La Bermeja, en una ceremonia privada a la que solo asistirán familiares.

Tania Vanessa Ávalos, esposa de Oscar Alberto Martínez y madre de Valeria, que sobrevivió a la tragedia, regresó el viernes al país acompañada de funcionarios de la cancillería salvadoreña.

A Martínez y a su hija los arrastró la corriente del río el domingo entre la ciudad mexicana de Matamoros y Brownsville, Texas, y sus cadáveres fueron hallados a la mañana siguiente.

La fotografía de ambos bocabajo junto a la ribera con la niña metida debajo de la camisa de él y el brazo de ella alrededor del cuello de su padre ilustra claramente los peligros que los migrantes y los solicitantes de asilo enfrentan al intentar llegar a Estados Unidos.