Keiko Fujimori niega reconciliación con su hermano Kenji en Perú

La guerra fratricida entre los hijos del expresidente peruano Alberto Fujimori continúa viento en popa luego de que Keiko descartara el miércoles pacto alguno con su hermano Kenji para sepultar sus diferencias políticas.

"Eso es absolutamente falso", respondió a periodistas Keiko Fujimori sobre una supuesta reconciliación entre los hermanos. Su respuesta parecía, además, desmentir las versiones de un acuerdo impulsado por su padre para sepultar el hacha de guerra.

"Yo hace meses que no hablo con mi hermano, meses", declaró Keiko, líder del partido Fuerza Popular (derecha populista) a periodistas en la ciudad norteña de Chiclayo.

"No quiero hacer más declaraciones (sobre Kenji), porque no quiero hacer leña del árbol caído", añadió en alusión al proceso de desafuero contra su hermano que impulsa en el Congreso su partido, a cuya fundación contribuyeron los dos hermanos.

La versión de una supuesta reconciliación se originó luego de que Kenji desistiera de acusar a su hermana ante la fiscalía de lavado de activos, que investiga aportes de la compañía brasileña Odebrecht a la campaña electoral de ella en 2011.

"Quizá Kenji Fujimori simplemente calculó que guardarse sus secretos lo puede salvar del desafuero con que lo tiene amenazado Fuerza Popular", indicó el analista Mirko Lauer en el diario La República.

La intervención del patriarca del clan en el pleito, que había sido discreta, avivó hace unos días los rumores de reconciliación.

"En estos momentos hay una división momentánea, espero que se va aclarar. No me siento cómodo pero tengo la esperanza de que ellos van a llegar al punto de convergencia, como siempre ha sido el fujimorismo", dijo entonces el expresidente.

Según la prensa, Kenji dijo desconocer ante el fiscal si Odebrecht entregó fondos a la campaña de Keiko.

El exjefe de Odebrecht en Perú, Jorge Barata, declaró en febrero a fiscales peruanos en Sao Paulo que esa compañía contribuyó con 1,2 millones de dólares a la campaña Keiko en 2011.

Kenji había dejado entrever hace dos semanas que declararía contra su hermana, investigada por presunto blanqueo de dinero.

Keiko, de 42 años, y Kenji, de 37, se distanciaron hace unos meses y sus seguidores respectivos los promueven a ambos como candidatos para las elecciones presidenciales de 2021.

Las miradas apuntan ahora al Congreso, controlado por el partido de Keiko, que debatirá este mes el eventual desafuero y proceso a Kenji por una presunta negociación de votos para evitar la destitución del presidente Pedro Pablo Kuczynski, quien finalmente renunció hace cuatro semanas.