Insinúan que arzobispo encubrió a cura abusador

Cuando la policía de Los Angeles investigaba denuncias de abuso de menores por parte de un sacerdote católico mexicano en 1988, solicitó una lista de los monaguillos en la última parroquia donde aquel había estado asignado.

El arzobispo Roger Mahony dijo a un subordinado que no entregase la lista, aduciendo que no quería que los muchachitos se asustasen por la investigación y por suponer que los monaguillos tenían demasiada edad como para haber sido las víctimas potenciales, según una declaración conocida el miércoles.

Los detectives que investigan las denuncias contra Nicolás Aguilar Rivera, un sacerdote mexicano visitante, finalmente consiguieron los nombres de los niños por parte de las familias de la parroquia. Llegaron a la conclusión de que el cura vejó a por lo menos 26 varoncitos durante sus diez meses en Los Angeles, según el legajo confidencial del cura en la arquidiócesis y registros policiales ventilados públicamente por los abogados de las víctimas.

Veinticinco de las supuestas víctimas eran monaguillos y otro más se preparaba con el sacerdote para adquirir los hábitos, dijo Anthony DeMarco, un abogado de los demandantes. No está en claro qué consecuencias tuvo la acción de Mahony sobre la investigación, aunque en ese momento la policía se quejó de que la arquidiócesis no cooperaba plenamente.

El testimonio de Mahony fue obtenido por The Associated Press y es parte de las pruebas incluidas en un arreglo para zanjar las denuncias de abusos contra Aguilar Rivera y otros cuatro sacerdotes. La arquidiócesis, la más grande de la nación, accedió a pagar 13 millones de dólares a 17 víctimas.

Desde el 2006, la arquidiócesis ha pagado más de 700 millones de dólares para zanjar demandas de abusos interpuestas por cientos de víctimas. Los archivos internos de la Iglesia sobre sacerdotes acusados de abusos fueron difundidos el año pasado por orden judicial. Demuestran que Mahony, que fue elevado a cardenal y que se retiró en 2011, maniobró tras bambalinas con su principal asistente, monseñor Thomas Curry, para proteger a los sacerdotes acusados.

Cuando se difundieron los legajos, la fiscalía dijo que los casos quedaron al margen del estatuto de prescripciones para procesamiento penal de cualquier dignatario de la Iglesia.

El testimonio de Mahony en el caso de Aguilar Rivera es significativo porque es la primera vez que ha sido interrogado bajo juramento sobre abuso de clérigos desde que se dieron a conocer los archivos confidenciales de la Iglesia. Durante declaraciones anteriores, los abogados no tenían los documentos para fundamentar sus preguntas, dijo DeMarco.

"Esta vez, cuando trata de apelar al 'No me acuerdo', le pongo el documento enfrente y le digo 'Usted escribió esto, ¿no es así?''', agregó.

J. Michael Hennigan, un abogado de la arquidiócesis, dijo que Mahony no reveló la lista de los monaguillos a la policía porque no creía que ninguna de las supuestas víctimas estuviese entre ellos. Mahony estaba en Roma el miércoles y no estaba disponible para recabar sus declaraciones, agregó.

Aguilar Rivera fue acusado de abuso de menores en enero de 1988 por dos familias. El cura huyó a México y se cree que sigue allí como fugitivo.