Bachelet firma tres proyectos para modificar el sistema de pensiones de Chile

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, firmó hoy tres proyectos de ley para modificar el sistema de pensiones impuesto por Augusto Pinochet en 1981 y señaló que con ellos se busca que el país pueda tener en un futuro cercano una estructura de seguridad social "más robusta y sustentable".

En una ceremonia en el Palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo, la mandataria afirmó que se trata de un proyecto de ley que crea el ahorro colectivo, otro que perfecciona la regulación del sistema de capitalización individual y una reforma constitucional que crea el Consejo de Ahorro Colectivo.

La mandataria señaló que esta reforma busca mejorar las pensiones de hoy y las del futuro "ya que no se puede abordar esta tarea dejando fuera a los actuales pensionados, ya que serán ellos los primeros beneficiados".

"Esta propuesta puede parecer excesiva para algunos y poco audaz para otros, pero como jefa de Estado tengo una responsabilidad ante millones de compatriotas. No es posible hacer promesas falaces ni cometer imprudencias con fondos que pertenecen a todos los chilenos", sostuvo Bachelet.

Indicó que se buscará aumentar el ahorro previsional, como un complemento insustituible, mejorar la equidad de pensiones entre hombres y mujeres, hacer más estricta la regulación del sistema privado y hacer cambios sostenibles teniendo en cuenta los efectos sobre la economía del país.

La gobernante criticó a quienes creen que solo con el sacrificio individual de las personas se podrá mejorar las pensiones y que las políticas públicas solo deben preocuparse de las pensiones más bajas y no del resto de los chilenos.

"La realidad se ha encargado de demostrar que lo que algunos prometieron hace casi 40 años no era cierto para millones de chilenos. No es cierto ni justo, porque las pensiones siguen siendo bajas e insuficientes", enfatizó.

A juicio de la mandataria, "lo que había detrás de esa promesa es decirle a la gente: arréglenselas solos. Entonces, volver a prometer lo mismo que no ha resultado sería claramente un retroceso".

Cientos de miles de personas han marchado en los últimos meses por las calles de las principales ciudades de Chile, demandando el fin del Sistema Privado de Pensiones (AFP), un método basado en la capitalización individual de un fondo de jubilación y que fue impuesto en 1981 por la dictadura de Augusto Pinochet.

Actualmente, el 90,75 % de los jubilados por el sistema recibe pensiones inferiores a 154.304 pesos mensuales (unos 233 dólares), casi la mitad del sueldo mínimo establecido en el país suramericano.

No obstante, el régimen militar mantuvo el sistema de reparto para las Fuerzas Armadas y Carabineros (Policía militarizada) y otras instituciones afines, que disfrutan de altas pensiones.

Bachelet, que en abril había anunciado el envío de un articulado con el fin de realizar cambios al actual sistema privado de pensiones, dijo hoy que "el cambio" es "un nuevo paso en la construcción de un sistema de seguridad social más robusto y sustentable".

La presidenta hizo un llamado a acoger y discutir estas propuestas "pensando en el bien de Chile".

"Los temas previsionales son demasiado importantes para estar sujetos a la guerrilla política o al afán de un voto inmediato", concluyó.