Abuelas de la Plaza de Mayo se reunieron con Macri por primera vez

Las Abuelas de la Plaza de Mayo, así como otros organismos de derechos humanos en Argentina, se reunieron el martes por primera vez con el presidente del país, Mauricio Macri, a quien solicitaron continuar con las políticas de Estado orientadas a defender la justicia y la memoria por los delitos de lesa humanidad.

Se trata de organizaciones de familiares y víctimas de la última dictadura argentina (1976-1983).

El encuentro, que se realizó en la residencia presidencial de Olivos, en Buenos Aires, fue una reunión "importante, cordial y respetuosa", donde se habló con "absoluta sinceridad", explicó en rueda de prensa Claudio Avruj, secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de Argentina.

La presidenta de Abuelas de la Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, muy crítica con el mandatario desde antes de resultar vencedor en los últimos comicios presidenciales, aseguró que se trató de una charla tranquila y distendida, en la que Macri, quien asumió el cargo el pasado 10 de diciembre, les dejó hablar sin interrupciones.

Tras señalar tener la sensación de "misión cumplida" por haber sido recibidos por el jefe de Estado, De Carlotto confesó que junto al resto de organizaciones acudió a la cita para ofrecerse a colaborar en resolver lo que piensan que hay que cambiar, así como apoyar aquello que esté bien.

"Vinimos al diálogo y fue bien recibido. Habrá futuros encuentros. Y si tuviéramos que venir a decir 'qué bien' y aplaudir lo haríamos", añadió la mujer, quien concretó que si bien no conocían al presidente, la de hoy fue una presentación "en el sentido" de darse "la mano".

Además, a la cita, convocada por el presidente con motivo del 40 aniversario del golpe de Estado de 1976, que se conmemorará el 24 de marzo, asistieron miembros de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, H.I.J.O.S. y Familiares de Detenidos y Desaparecidos por razones políticas.

En un documento que entregaron a Macri, los asistentes expresaron su "profunda preocupación" por aspectos de las políticas de derechos humanos en el país.

Es así que exigieron al mandatario mantener las políticas de Estado de "Memoria, verdad y justicia" relacionadas con la continuidad de los juicios por delitos de lesa humanidad, así como la búsqueda de los niños apropiados y del hallazgo e identificación de los cuerpos de los miles de desaparecidos durante el periodo dictatorial.

También instan a que se trabaje por la búsqueda de más de 70 personas acusadas por delitos de lesa humanidad y sostener otras iniciativas, entre las que se encuentra el no incorporar a la Administración Pública personas vinculadas al terrorismo de Estado o apologistas de sus crímenes.

"El diálogo se abrió. En lo personal pienso que todo diálogo que comienza es positivo. Cuando llegamos tenía una cara (Macri) y cuando nos fuimos tenía otra. Quiere decir que le llegó el mensaje de estas señoras mayores que tenemos historia", consideró De Carlotto.

La veterana activista, quien destacó llegar ante Macri -de ideología conservadora- no "en tarea de agresión ni de ofensa" sino de "realidades", se encontró en agosto de 2014 con su nieto, hijo de Laura, una militante universitaria peronista, secuestrada y asesinada por la dictadura en 1977.

Tras ser arrebatado a su madre, el entonces menor fue entregado a una familia que le crió.

La invitación de Macri fue confirmada el pasado viernes, tras el pedido de audiencia que las organizaciones efectuaron el 8 de enero pasado y que, por "problemas de agenda" del Presidente, se llevó a cabo el 27 de enero pero con el jefe de Gabinete.

Además, la reunión se produce pocos días después de que Macri visitara el espacio donde funcionó el mayor centro clandestino de detención del país durante la última dictadura.

Fue así que recientemente, De Carlotto cuestionó dicha visita, ya que el mandatario se había negado en enero a reunirse con los organismos por "falta de tiempo".

La polémica avivó con el anuncio de que el aniversario del golpe coincidirá con el viaje oficial al país del presidente estadounidense, Barack Obama, lo que no tardó en despertar el malestar entre algunas asociaciones humanitarias.

"Me puse a pensar a qué país representa Obama y enseguida me saltó a la cabeza el Plan Cóndor. Un plan pergeñado, diseñado y hecho por los Estados Unidos", dijo ayer Hebe de Bonafini, titular de la Asociación Madres de la Plaza de Mayo en referencia a la represión coordinada entre las dictaduras militares del Cono Sur.

No obstante, Carlos Pisoni, militante de H.I.J.O.S, señaló hoy que la visita de Obama es una "provocación", algo que rechazó el ministro argentino de Justicia, Germán Garavano, quien aseveró que la elección de la fecha por EE.UU. solo tiene que ver con un tema de agenda.

En este sentido, Avruj argumentó que Macri dio garantías de que las organizaciones de derechos humanos podrán realizar sin inconvenientes las actividades que anualmente, el 24 de marzo, se llevan a cabo en la plaza de Mayo, frente la Casa del Gobierno argentino, para conmemorar el aniversario del golpe de Estado.

Consultada sobre qué pasaría si el mandatario estadounidense pidiera reunirse con ella y con el resto de organismos, De Carlotto fue tajante.

"Sería muy bueno pedirle cosas como la desclasificación de los archivos que hay en los EE.UU. y que van a aportar mucha información para encontrar los nietos que estamos buscando, y para saber dónde están los restos de los adultos y las responsabilidades de los asesinos", concluyó. 

RELACIONADOS