Adele y la mujer de Robbie Williams se han convertido en compañeras de gimnasio

La última aparición pública de Adele tuvo lugar el pasado fin de semana, cuando asistió al concierto que sus adoradas Spice Girls sin Victoria, por supuesto ofrecieron en el estadio de Wembley.

Una vez superada la sorpresa de ver a cinco leyendas de la escena pop reunidas en una misma imagen que se publicó en las redes sociales, los fans de la cantante no tardaron en percatarse de que lucía un aspecto algo diferente que, al parecer, sería consecuencia directa de la última disciplina a la que se ha aficionado tras su separación de Simon Konecki.

La reina de las baladas acerca del desamor ha perdido más de seis kilos gracias a una modalidad del pilates conocida como "reformer", que consiste en una serie de ejercicios en máquinas para mejorar la postura, la flexibilidad y el equilibrio.

La encargada de iniciarla en este tipo de entrenamiento ha sido su amiga Ayda Field, esposa del cantante Robbie Williams, que es otra adicta confesa a ese tipo de entrenamiento.

Los amigos de la artista, por su parte, estarían encantados ante su nueva rutina, según ha explicado una fuente al periódico The Sun, que refleja el capítulo de su vida que ha iniciado para priorizar su bienestar físico y su papel de madre del pequeño Angelo.

El hecho de que haya perdido peso es solo un beneficio extra de ese cambio.La primera gran transformación física de Adele se produjo en 2015 de cara al lanzamiento de su álbum "25", aunque en aquella ocasión ella aseguró que lo único que había hecho para lucir una silueta más esbelta era eliminar el par de cucharadas de azúcar que antes echaba en las más de diez tazas de té que tomaba al día.

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