Busy Philipps narra su terrible experiencia trabajando con James Franco

En las primeras etapas del movimiento #MeToo, mientras figuras como Harvey Weinstein se enfrentaban por fin a las consecuencias de la violencia sexual que habían ejercido impunemente durante años, James Franco se vio arrastrado al debate público acerca de dónde se encontraba la línea que separaba un comportamiento reprobable de una dinámica de acoso -laboral o sexual- que debiera ser castigado por la justicia y cuánta credibilidad debía darse a los testimonios al respecto que no se veían respaldados por pruebas.

En su caso, el actor, director y escritor fue señalado por varias compañeras de reparto y algunas alumnas de la escuela de interpretación que fundó y en la que ejerció de profesor durante una breve temporada, que le acusaban de haber sobrepasado los límites mientras rodaban escenas delicadas como una orgía -retirando, por ejemplo, las pegatinas protectoras de sus genitales sin permiso- o de haber despedido a una actriz por negarse a realizar un desnudo en otro proyecto.

Ahora ha sido la actriz Busy Philipps quien ha querido relatar su terrible experiencia trabajando con James Franco cuando ambos eran unos veinteañeros en la mítica comedia 'Geeks and Freaks'. En su nuevo libro 'This Will Only Hurt a Little', la intérprete -que ya había hablado del lado menos amable de la estrella en el pasado- describe a su entonces novio en la ficción como un "matón" que parecía pensar que la única forma de que le tomaran en serio era "comportándose como un put* capu**o".

Según su versión de los hechos, el actor tenía por costumbre 'pisarle' las pocas líneas de diálogo que ella tenía en el guion y en una ocasión perdió los papeles mientras grababan una escena en la que Philipps debía propinarle un ligero golpe."Recuerdo que me agarró de los brazos y me gritó acercando su rostro al mío: '¡No me vuelvas a tocar nunca más!'. Y me tiró al suelo de un empujón. Caí de espaldas con la suficiente fuerza como para quedarme sin respiración", asegura en el libro.Tras el incidente, él se disculpó al día siguiente obligado por los productores, pero jamás fue castigado por su reacción y ella no se atrevió a relatar lo ocurrido a su propio mánager.

La principal diferencia entre James Franco y otros artistas como Kevin Spacey o Louis C.K., que han afrontado situaciones muy similares a la suya pero con consecuencias mucho más graves, es que él decidió salir a dar la cara para aclarar personalmente que los relatos que habían compartido esas mujeres no eran "exactos", aunque quiso defender en todo momento su derecho y el de muchas otras a alzar la voz.

Finalmente, la polémica solo le obligó a saltarse la alfombra roja de los Premios del Sindicato de Actores para evitar herir sensibilidades, pero no ha corrido ni de lejos la misma suerte que de Jeremy Piven, cuya serie 'Wisdom of the Crowd' fue cancelada después de que varias mujeres alegaran que el británico las había toqueteado sin su consentimiento, o Kevin Spacey, a quien Netflix despidió de 'House of Cards'. James, por su parte, acaba de estrenar la segunda temporada de su aplaudida producción para la HBO 'The Deuce'.