Roces entre Macri y Fernández incrementan temor del mercado

Los roces entre el presidente argentino Mauricio Macri y el principal candidato de la oposición y la incertidumbre sobre el apoyo del Fondo Monetario Internacional incrementaron el miércoles el nerviosismo del mercado sobre la inestable situación política y la posibilidad de que el país incurra en un cese de pagos.

El temor se reflejó en el mercado de cambios, donde la moneda argentina aceleró su devaluación. El dólar cerró a 60 pesos por unidad respecto de los 58 pesos de la víspera, según el estatal Banco de la Nación Argentina. En tanto los bonos argentinos registraron caídas.

El incipiente diálogo que habían logrado entablar días atrás Macri y el kirchnerista Alberto Fernández, el mejor situado para las elecciones del 27 de octubre en las que el conservador presidente busca ser reelegido, saltó por los aires la víspera en medio de cruces sobre quién es el responsable de la inestabilidad cambiaria y económica.

El gobierno responsabilizó a Fernández de avivar la crisis por haber criticado el préstamo por más de 56.000 millones de dólares que el FMI concedió al país en 2018, mientras el Fondo desmintió versiones acerca de que sus técnicos habrían sugerido adelantar las elecciones por la existencia de un “vacío de poder” luego del aplastante triunfo de Fernández en las primarias de agosto.

En un contexto de creciente tensión, el Banco Central tuvo que intervenir el miércoles en el mercado con la venta de más de 300 millones de dólares para frenar la pérdida de valor del peso. A su vez, dispuso un límite al acceso al crédito en pesos para las grandes empresas exportadoras con el objetivo de que aumenten la venta de sus divisas en el mercado local.

En el mercado subyace el temor de que el FMI postergue el desembolso por unos 5.400 millones de dólares que el gobierno espera obtener a mediados de septiembre para hacer frente a vencimientos de la deuda, contemplado en el marco del acuerdo firmado en 2018.

“El mercado está esperando que se defina políticamente el escenario.... y que no se llegue a un default de la deuda”, dijo a The Associated Press Marcelo Trovatto, director de la consultora Pronóstico Bursátil.

El analista indicó que la incertidumbre es inevitable dado que en Argentina hay un presidente que no logró “revertir la pesada herencia” recibida del kirchnerismo” y que es “un pato rengo con muy poco poder político” luego del triunfo por más de 15 puntos de Fernández en las primarias. Por otro lado, apuntó, hay un candidato “con grandes chances de ser presidente que aún no está electo”.

Trovatto dudó que el desembolso se materialice antes de que asuma un nuevo gobierno.

Daniel Artana, economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), dijo por su parte que “hay una gran incertidumbre que Argentina ha pasado en otros momentos que terminará cuando termine la transición... y también dependerá del programa económico que tenga el futuro presidente” para avanzar en reformas pendientes.

Indicó que los candidatos deberían bajar la tensión y llegar a las elecciones sin que el Banco Central “queme reservas” porque a un hipotético Fernández presidente “no le conviene”.

Fernández -quien en la fórmula electoral va acompañado por la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015)- se impuso en las primarias con 47,6% de los votos sobre 32,2% de Macri, situándose a los ojos de los mercados como favorito para la primera vuelta electoral.

La victoria de Fernández sacudió el escenario generando una depreciación del peso de más de 20% en un contexto de recesión, lo que se interpretó como una reacción negativa de los inversores al eventual regreso del populismo kirchnerista.

La depreciación conllevó un recalentamiento de la inflación, que está previsto que supere el 50% este año. El miércoles organizaciones sociales tomaron las calles de Buenos Aires para expresar su descontento con el gobierno y exigir ayudas económicas.

El gobierno acusa al kirchnerismo de buscar el debilitamiento del Ejecutivo para, una vez en el poder, lograr una mejora a partir de una realidad económica muy deteriorada.

“Hay una actitud de fogonear la tempestad. Les conviene la lógica de la destrucción", sostuvo Miguel Ángel Pichetto, compañero de fórmula de Macri. El candidato a vicepresidente apuntó contra Fernández de Kirchner para quien, dijo, “si todo se puede incendiar más, mejor”.

Fernández -quien se desempeñó como jefe de gabinete en el primer mandato de la expresidenta- replicó en Twitter que Macri “no busque culpables fuera de su propio gobierno".

Fernández se reunió el lunes con técnicos del FMI de visita en Argentina para analizar la situación. Pero luego sostuvo que “quienes han generado esta crisis, el gobierno y el FMI” deben “revertir la catástrofe social”.

El opositor ha señalado que habrá que “sentarse a negociar” el cronograma de pagos de 2020 y 2021. Sin embargo, ha descartado que en caso de llegar a la presidencia declare un cese de pagos.