Empresas EEUU, preocupadas por deterioro de lazos con China

Las empresas estadounidenses quieren que las negociaciones con Beijing les reporten un mejor acceso a la economía china, controlada por el estado, no solo una reducción del superávit comercial, ante el mantenimiento de los aranceles de Washington mientras continúa el diálogo comercial, dijo un grupo empresarial el martes.

Las empresas que respondieron a un cuestionario la semana pasada quieren poner fin a la presión de China para que entreguen su tecnología, a la aplicación desigual de las leyes y otros problemas crónicos, dijo Tim Stratford, presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en China. Si esto no ocurre, sus pérdidas en la guerra arancelaria “serán un tremendo desperdicio”.

Los comentarios parecían reflejar el apoyo al presidente Donald Trump y a otros funcionarios estadounidenses, incluyendo el Representante Comercial Robert Lighthizer, que quieren cambios en la política industrial de Beijing hacia sus socios comerciales, que dicen que viola sus obligaciones de libre comercio. Otros están preocupados porque se pueda permitir que China limite estas modificaciones a cambio de reducir su superávit comercial con Estados Unidos a través de la compra de soja y otras exportaciones.

"Si no abordamos los problemas estructurales subyacentes, seguiremos teniendo fricciones comerciales”, apuntó Stratford en una entrevista.

La drástica decisión adoptada por Trump en julio de subir los impuestos a las importaciones chinas dividió al sector empresarial estadounidense. Algunas empresas respaldaron la iniciativa para obligar a Beijing a sentarse a negociar mientras que otras se quejaron de que las nuevas tarifas eran demasiado costosas.

Alrededor del 43% de las 150 empresas que respondieron a un cuestionario la semana pasada quieren mantener los aranceles extraordinarios del 10% sobre importaciones chinas por valor de 200.000 millones de dólares mientras siguen las negociaciones, señaló Stratford. Además, casi un 10% estaría de acuerdo con que Trump siga adelante con el incremento hasta el 25% previsto para el 1 de marzo, agregó.

Trump anunció el domingo la demora del alza impositiva ante los “avances significativos” logrados en las conversaciones del fin de semana y no fijó una nueva fecha.

Ambos gobiernos señalaron que hicieron avances relativos a la transferencia de tecnología, a la protección de los derechos de propiedad intelectual y a las barreras no arancelarias para acceder al mercado, pero no ofrecieron más detalles.

Las firmas que respondieron al cuestionario señalaron que buscan garantías contra el monopolio chino y que otras leyes que se les apliquen de igual forma que a sus competidores locales, según Stratford. Las compañías quieren poner fin a la presión para entregar su tecnología y un papel en el establecimiento de estándares industriales, apuntó.

"Queremos un acuerdo que aborde realmente los problemas persistentes”, declaró Stratford, un abogado que en su día fungió como representante comercial adjunto de Estados Unidos. "Hay una mezcla de sensaciones sobre los aranceles. La mayoría está a favor”.

Trump elevó los impuestos en respuesta a las quejas de que China roba o presiona a las empresas para que entreguen su tecnología. Washington quiere que Beijing dé marcha atrás en alguno de sus planes, incluyendo "Made in China 2025", una iniciativa que prevé la creación de competidores globales financiados por el estado en campos como la robótica.

Las empresas estadounidenses preocupadas por el deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y China se están “cubriendo las espaldas” retrasando sus inversiones o trasladando sus operaciones, según una encuesta separada publicada el martes por la cámara de comercio estadounidense.

RELACIONADOS