Congelan cuentas de alcalde de Río por campo golf olímpico

Un juez brasileño ordenó congelar las cuentas del alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, al acusarlo de otorgar beneficios tributarios indebidos al empresario que construyó el campo de golf para los Juegos Olímpicos.

La oficina de Paes indicó en un comunicado que "el alcalde apelará la decisión de congelar sus cuentas", que anunció el viernes un juez del estado de Río de Janeiro.

Apenas cuatro meses después de los Juegos Olímpicos, el campo de golf parece destinado a convertirse en un elefante blanco, ya que genera poco interés entre los jugadores y no hay dinero para administrarlo.

La Confederación Brasileña de Golf ha señalado que necesita cerca de 80.000 dólares mensuales para mantener el campo en un país en el que pocos juegan al golf.

Para financiar el proyecto, Paes y la ciudad negociaron un acuerdo con el desarrollador Pasquale Mauro, quien invertiría unos 20 millones de dólares para el desarrollo, a cambio de los derechos de construcción de apartamentos de lujo alrededor del campo.

La oficina de Paes rebatió las acusaciones de la fiscalía y agregó que el alcalde aplicó al constructor los impuestos en cuestión, que según el Ayuntamiento fueron de 3,365 millones de reales brasileños (un millón de dólares).

Paes dejará el cargo a finales de año tras cumplir su periodo. Tiene un puesto por un año con la Universidad Columbia en Nueva York, donde impartirá clases en la Facultad de Relaciones Internacionales y Públicas.

En un comunicado a The Associated Press, la universidad afirmó que "una fundación privada ofreció los recursos para una residencia en Columbia para un alcalde de Brasil. Varios candidatos fueron considerados, y el alcalde Paes fue elegido".

El viernes, Paes dijo repudiar "la insinuación de la fiscalía de que ir a Estados Unidos en 2017 representaría una manera de no cumplir con las responsabilidades" como alcalde.

Paes fue elogiado por el Comité Olímpico Internacional (COI) al ayudar a sacar adelante unos Juegos de Río aquejados de problemas, que fueron marcados por localidades vacías, problemas de organización y dificultades respecto al flujo de efectivo que amenazaron a los Juegos Paralímpicos.

Esta semana, funcionarios del COI declararon que los Juegos de Río 2016 fueron "los más perfectos juegos imperfectos".

El campo de golf, diseñado por el estadounidense Gil Hanse, ha sido marcado por la polémica desde el inicio.

La construcción del campo tardó en iniciar, tomó tres años en completar y fue llevada a cabo en una reserva natural, lo que generó demandas legales ambientales y disputas por la propiedad de tierras.

Paes ha argumentado repetidamente que el campo mejoró el terreno, parte de la cual era usada como una cantera de arena.

Carlos Nuzman, responsable de la organización de los Juegos de Río, ha dicho que el campo es "un enorme legado".