Quintero, del reggaetón al gol mágico de River

Juan Fernando Quintero llegó a sentirse tentado a dejar el fútbol por culpa de otra pasión, el reggaetón. No lo hizo, y su decisión le permitió interpretar en cambio la melodía más dulce en la historia internacional de River Plate.

El gol mágico del volante colombiano en la prórroga enfiló a River al triunfo por 3-1 sobre Boca Juniors, el rival acérrimo, en la final de la Copa Libertadores que se disputó el domingo en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid.

“Juanfer”, como se le conoce en el mundo de la música y el fútbol, había conseguido ya tantos en momentos cruciales para la selección de Colombia y para distintos clubes. Debutó en el fútbol profesional con Envigado en 2009 y jugó al lado del astro James Rodríguez, a quien conoció a los 9 años y con quien había competido en el torneo Pony Fútbol, el más importante de Colombia en la categoría infantil.

El técnico argentino José Pekerman incluyó a Quintero en la selección de Colombia que llegó a cuartos de final en el Mundial de 2014. En la fase de grupos, hizo un gol frente a Costa de Marfil.

Pero su afición por el reggaetón creció después de la cita en Brasil, y Quintero cantó en la Comuna 13, la zona pobre y peligrosa de Medellín donde creció. Durante aquella actuación, estuvo acompañado por otro amigo de la infancia, Bomy, quien es el autor de “Estamos Melos” (bien), la canción no oficial de Colombia en el Mundial de Rusia 2018.

En 2015, Quintero atravesó por una mala racha en el fútbol, mortificado por las lesiones. El Rennes de Francia no ejerció la opción para adquirirlo y lo envió de vuelta al Porto, que lo había cedido a préstamo. Fue entonces cuando el mediocampista incursionó en la música, colaborando en varias canciones de reggaetón.

Su resurgimiento futbolístico con el Independiente Medellín le hizo al menos aplazar la idea de cantar junto a figuras como Maluma. Y el tanto del domingo inscribió su nombre en la historia de River, en la primera vez que los dos gigantes del fútbol argentino chocaron por el cetro del máximo certamen continental.

En medio de la escena triunfal, Quintero volvió a recordar su barriada, como hace a menudo.

“Quiero enviarle un saludo muy especial a toda Colombia, a mi Comuna 13, acá estamos haciendo historia”, expresó tras ser proclamado el mejor jugador del encuentro.

Las palabras de Juanfer dispararon la fiesta popular que comenzó con su golazo de zurda a los 108 minutos. Relevó a Leonardo Ponzio a los 59.

Quintero es otra de las estrellas del deporte colombiano que crecieron en medio de la pobreza y la violencia avivada por el narcotráfico.

Jaime Enrique Quintero, su padre, fue reclutado por el Ejército en marzo de 1993 cuando Juan Fernando tenía dos meses de nacido. No volvió a saberse de él.

“No todo no es malo en la Comuna 13, también tiene personas buenas”, ha dicho el enlace.

Ahora, esa zona está de fiesta. Y quizás se prepara para un nuevo recital de Quintero, como ocurrió tras las experiencias mundialistas de 2014 en Brasil y de 2018 en Rusia.