Vida 360

Permiso… ¡mi cuerpo pide algo de comer!

Son casi las 4 de la tarde estás de un humor oscuro y sientes que tienes que comer "algo" si no ahorcas a la primera persona que se te cruce en el camino.

¿Hambre o Ansiedad? Habíamos quedado aquí que el dilema que muchos enfrentan a diario. Nuestro estilo de vida cada vez más apurado nos lleva a un círculo vicioso muy difícil de controlar.

Como les comentaba anteriormente, nuestra conducta alimentaria obedece a mecanismos fisiológicos propios del reino animal y que en el caso de nosotros los humanos, se complica por las funciones cerebrales más desarrolladas.

El hambre, la saciedad y la ansiedad son señales muy complejas de nuestros sistemas nervioso y gastrointestinal que se traducen en un comportamiento de búsqueda y obtención de alimento o consuelo. Muchas personas asocian el hambre y la ansiedad con la idea de que "se le bajó el azúcar", probablemente tengan razón en alguno de los casos pero la mayoría de las veces se trata de una malinterpretación de los mensajes que nuestro cuerpo nos envía.

De hecho, se pueden simplificar en hambre y saciedad aunque existen otros factores como la masticación y la succión que se manifiestan neuroquímicamente en nuestra conducta como una necesidad por satisfacer.

Entonces podemos clasificar los mensajes en este circuito de comer, según de dónde provenga el estímulo:



Los mensajes en nuestro cerebro se componen de una muy intrincada red de respuestas frente a estos estímulos involucrando a órganos tales como: cerebro, ojos, boca, lengua, estómago, páncreas, hígado, glándulas suprarrenales, testículos, ovarios, intestino, los músculos y el tejido graso.

¿Qué podemos hacer cuando sentimos ganas de comer algo?

Lo primero es conocer que no es la culpa de nadie responder a necesidades fisiológicas básicas de nuestro cuerpo... PERO! Espera un momento antes de dejar de ser responsable de tus decisiones, la evolución nos regaló la capacidad de discernir.

Lo que sucede fisiológicamente hablando en lo siguiente:

[CEREBRO DICE QUIERO COMER] Y DA EL PRIMER PASO - EL CUERPO SE PREPARA PARA MOVERSE EN DIRECIÓN HACIA BUSCAR COMIDA - EL SEGUNDO EVENTO UNA VEZ QUE DECIDIMOS LO QUE SE NOS APETECE ES COMERLO LO CUAL IMPLICA UNA SERIE DE PROCESOS COMO MASTICACIÓN, SALIVACIÓN, ETC. Y - LA 3ª ETAPA OCURRE EN NUESTRO INTERIOR SIN MAYOR INTERVENCIÓN DE NUESTRA, LA DIGESTIÓN Y PROCESOS DE ASIMILACIÓN DE LO QUE HEMOS INGERIDO.

A lo largo del tiempo han existido diversas propuestas para explicar cómo funciona nuestro mecanismo de alimentación y entre ellas podemos mencionar las que postulaban que el hambre aparece cuando el estómago se encoge por no haber ingerido alimentos en un tiempo determinado, propuesta que quedó descartada cuando nos dimos cuenta de que la señal de apetito seguía presente en personas y animales a quienes se les había quitado el órgano por cualquiera fuese la causa. Luego vinieron las ideas de que se trataba de una respuesta que tenía que ser mediada por alguna reacción química como, por ejemplo, la que se produce por la disminución de los niveles de azúcar en la sangre. Lo cierto es que no es UNA sola señal la que dispara todo el proceso, sino más bien una compleja e intrincada red de señales e interpretación de estímulos que reciben nuestros sistemas nervioso y gastrointestinal.

Es muy interesante el hecho que al contrario de pensar que la contracción del tejido del estómago y del intestino delgado altera la conducta alimentaria, la distensión de los mismos sí producen SACIEDAD.

De esa verdad es que se deriva el uso de diferentes moléculas para su uso específico como medicamentos para controlar el hábito alimentario de una persona.

Para la mayoría de nosotros el proceso de regulación de la alimentación es completamente invisible y el mismo está asociado con mucho más que con la necesidad de comer para sobrevivir. Factores como todo aquello que ocurre y nos rodea entre el momento en que nos levantamos y nos volvemos a acostar a dormir. Trabajo, tareas, eventos, reuniones, las emociones, las situaciones climáticas, la familia, amigos, estrés, bebidas alcohólicas, drogas legales e ilícitas, en fin todo lo pertinente a nuestra condición de especie humana.

Pero ¿Cómo vamos a reaccionar frente a lo que llega a nuestro olfato o vemos en un comercial de comida?

  1. Aprende a identificar tus sentidos.
  2. Usa tu lógica para saber si es hora de comer algo o no.
  3. Bebe un vaso de agua y después decide.
  4. Ten a la mano meriendas saludables que te ayuden a llegar a tu tiempo de comida formal.

Contar con un plan previo que nos ayude a entender los mensajes de nuestro cerebro, es un mensaje Orexígeno (Apetito) que quiere decir HAY QUE COMER... o es simplemente una forma de nuestro cerebro de encontrar sosiego frente a una situación que no comenzó en el estómago si no probablemente en el "corazón".

Conocer nuestro cuerpo nos ayuda a entenderlo mejor y por supuesto nos da la capacidad para hacer que luzca lo mejor posible.

Crea un Estilo de Vida que te ofrezca la capacidad de disfrutar tu VIDA360!

Nos vemos!!!