Shot Cultural

De la Comarca a Europa

 

¿Cuántas veces has pensado que ya estás muy viejo para estudiar?

Inicio de esta forma porque hoy les compartiré la historia de una persona que cree firmemente en el valor de la educación .

Para muchos panameños pensar en ir a la escuela es algo tácito, pero para Noriel Salina no siempre fue así. Hace unos meses este Ngäbe de 40 años se graduó de un Máster en Ciberseguridad en Madrid, España; pero lo más impresionante fue ver cómo este hombre con sus palabras en el discurso de graduación, logró conmover a toda la audiencia logrando una ovación total por parte de profesionales e invitados presentes.


Pero, ¿qué hay detrás de la ovación? Conversando con Noriel nos cuenta su historia, un niño de Llano Ñopo, una comunidad de la Comarca Ngäbe-Buglé en Panamá, quien creció en un hogar desintegrado. Empezó a asistir a la escuela primaria y al llegar a tercer grado su padre lo lleva a la Ciudad de David, Chiriquí, donde siguió sus estudios y aprendió español.

Cuando estaba en sexto grado regresa a la comarca, pero algo había cambiado en Noriel durante el tiempo que estuvo en la ciudad, escuchaba hablar de la “superación”, y él se había contagiado de esa visión, él quería seguir conociendo el mundo y seguir educándose.

Las ganas de superarse estaban en las venas de Noriel, quien con ojos nostálgicos nos cuenta que caminaba  6 horas descalzo para llegar al colegio, el Primer Ciclo de Chichica. Siiiii leyeron bien, ¡¡caminaba lo que ahora tardamos en llegar de Panamá a David en bus y sin zapatos!! Y eso porque era el colegio más cercano a su comunidad, ¡y nosotros en la capital nos quejamos!


Noriel no se dio por vencido y caminó hacia el éxito durante los siguientes 3 años. Logra ingresar a La Normal, donde se graduó con tan solo 17 años. Empezó a trabajar como maestro de primaria y fue nombrado en Río Sereno, Chiriquí. Este sería el inicio de su carrera profesional como docente, pero no el final de su vida como estudiante.

Ingresa a la Universidad Tecnológica de Panamá para estudiar informática, motivado por una frase que leyó en un libro, el cual decía…

El que no sabe de informática en esta era, es totalmente analfabeta.

En ese momento Noriel entendió que el mundo estaba cambiando y que no podía quedarse atrás. Krüa Kingui, su nombre Ngäbe, estudió desde el técnico hasta el post-grado de la carrera de informática. Al culminar con la carrera ya tenía trabajo y una vida relativamente estable, pero él sentía que todavía faltaba mucho por lograr, estaba en su zona de confort y quería salir ahí, seguir formándose académicamente, y estando en la comarca era más difícil.

Pide traslado a Santiago de Veraguas, donde trabajó por algunos años y pudo comprar su casa propia para estar con su esposa y sus 3 hijos.

Ahí es cuando empieza a sentir ese cosquilleo de que aún se podía hacer mucho más y por un periodo de 3 años Noriel lucha contra todas las adversidades y logra aplicar para una beca completa en el exterior. Él quería especializarse en Ciberseguridad en la ciudad de Madrid, concurso en el cual participaron 250 panameños y solo 5 podrían hacer sus maletas para alcanzar la meta.


Momentos difíciles a nivel personal llegaron en el momento en que Noriel estaba en el proceso de selección para la beca, pero por algo dicen por ahí que “detrás de una tristeza siempre viene una alegría.” Su abuelo se enferma, y fallece el mismo día en que le confirman que es uno de los finalistas para otorgarle la beca a España. Semanas después le dan la gran noticia y Noriel prepara sus maletas para iniciar una nueva etapa de su vida profesional.

Aprobada la beca, debe buscar el apoyo del Ministerio de Educación para que le otorguen la licencia que le permite irse y luego regresar al país para continuar con sus labores. Después de que se la negaron en varias ocasiones, Noriel, quien habla 4 idiomas (Ngäbe, Buglé, español e inglés), presionó e insistió apoyado con el código de trabajo para que no se le negara la oportunidad de superación, algo que anhelaba desde su infancia.  

Y es así como este hombre originario de la Comarca Ngäbe, logra salir de una comunidad adentrada en la montaña para "cruzar el charco” y obtener una titulación en grado de maestría .

Pero la cosa no termina aquí, este panameño orgulloso de sus orígenes, quien no desaprovechó cada oportunidad para compartir acerca de Panamá y la cultura Ngäbe; ahora desea estudiar un doctorado. Anhela aportar a su comunidad en conocimientos y crecimiento. Nos cuenta cómo desde joven no solo trabajó para superarse él, sino que ha trabajado por su Comarca.

Noriel Salina junto con personas de la comunidad logró que se realizara la construcción de la carretera desde la entrada de Río Viguí hasta Llano Ñopo, su comunidad.También fue gestor de la Subsede Regional de la Universidad Autónoma de Chiriguí en Llano Ñopo, la cual tiene 4 años en funcionamiento y cuenta con una matrícula de 280 estudiantes entre ngäbes y campesinos. Él fue uno de los primeros profesores ngäbes de esta universidad.

Un panameño que transmite pasión en sus palabras, con grandes ilusiones de que su país crezca y evolucione, que invita al gobierno a invertir más en la educación.

¿De qué sirve que uno salga a estudiar fuera del país si el gobierno no apoya?

Sueña con poner todos sus conocimientos a merced de Panamá y la Comarca. Nos expresa su deseo de crear un centro de capacitación e investigación científica o tecnológica dentro de la Comarca, para concientizar a los jóvenes de la región acerca del valor de la educación, para que comprendan que deben formarse para salir adelante, e incentivarlos a emprender.

Con más de 20 años de experiencia como docente y con un conmovedor discurso en sus manos, Noriel se puso de pie y caminó hacia el podio para dar su discurso de graduación, con el cual representó a Panamá, a América y todos los pueblos indígenas. Logró hacer que todo el Cine Capitol de Madrid lo ovacionara de pie y con un largo aplauso que se sintió hasta Llano Ñopo.

Me sentí conmocionado porque sentí que lo que dije llegó al corazón de las personas, fue impactante y conmovedor…

Noriel cierra la entrevista en las calles de Madrid con las siguientes palabras…

Para el estudio nadie es viejo. Hay que ser positivo y muy centrado en lo que uno quiere, porque el querer es poder.