Shot Cultural

Experiencia cultural del Diablo Rojo

A ver, ¿qué me dicen los que viajaban a la escuela en estos ejemplares?

Cultura, definida por la RAE como "el conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social (RAE). La UNESCO la define como el conjunto de los rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan una sociedad o un grupo social. Ella engloba, además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales al ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias; un ejemplo de esto es el medio de transporte de una población.

Por las calles de la ciudad de Panamá, en ocasiones podemos encontrar los conocidos diablos rojos, elemento que tuvo una relación amor-odio con los panameños . Unos los amaban porque sus conductores aceleraban y podían reducir el tiempo del viaje en el tráfico. Los  buses  que llevaban plena a todo volumen eran los más populares, era como andar en una chiva parrandera todos los días.

De igual manera los panameños se quejaban de la poca seguridad que brindaba el servicio. Me atrevo a asegurar que este hecho fue el principal motivo de su apodo actual de "Diablos Rojos" . Aunque, la utilización de muchos colores en las obras artísticas que se plasman en sus carrocerías, hace que recordemos a los diablos que forman parte de las tradiciones panameñas, como los diablícos sucios, los diablos limpios o los diablos espejos.

Los diablos rojos supuestamente salieron de circulación en el 2013, pero en muchas áreas de Panamá siguen circulando y curiosamente ahora han subido el pasaje. La última vez que tuve la oportunidad de pude ver un par de ejemplares, estaban estacionados por las calles de la Avenida Balboa, les tomé estas fotografías y pensé

Estos buses están como en exhibición… bueno es que se han convertido en una artesanía más de la cultura panameña.

De alguna forma me puedo sentir contenta de haber vivido la experiencia de viajar en este medio de transporte. Siiiiii leyeron bien, me siento contenta de haber tripeado en esos buses; cuando se extingan, solo quedará en nuestras memorias . Además, hasta los extranjeros llegan a preguntar por ellos y a subirse para experimentar el viaje… solo me imagino contándoles a mis nietos cada hazaña para poder subir o bajar de ahí. Podría decir que es una experiencia trambólica, hay que saber subir y bajar… jajaja… ¡por favor díganme que entendieron el chiste!

No podemos negar lo remarcada que ha sido su presencia en la sociedad panameña, de tal forma que se ha convertido en una representación artesanal de nuestro país, tal como lo vemos en el adorno de la fotografía de los zapatos.  

La buena noticia es que el transporte público de Panamá está atravesando un proceso de transformación y modernización, pasará un buen rato hasta que el sistema nuevo alcance su estado óptimo, así que mientras se pueda encontrar estos buses estacionados aprovechen para sacarles un par de fotos y poder contar la historia.