María Sofía Velázquez

Quiero ser Miss Panamá...

La noche del domingo concluyó otra etapa del viaje que Rosa Montezuma inició hace unos meses.

Se ha coronado Miss Filipinas como Miss Universo 2018.

El certamen ha tenido al menos dos participantes pertenecientes a las minorías originarias o indígenas: Bolivia y Panamá. Tambien ha hecho historia la primera mujer transgénero representando a España.


Un año más de triste y poco divertida animación del anfitrión. Harvey... te falta!

Tras una larga intro, trajes de baño sin forma y capas preciosas con bellos mini arneses, el desfile en traje de noche fue lo mejor (después del siempre espectacular despliegue de trajes típicos y alegóricos, por supuesto).

Mucho plateado, transparencias, cristal y plumas.


El traje rojo de Tailandia era una torre rígida fabulosa. El traje azul de Costa Rica, sexy y bello.

Puerto Rico, simple pero muy elegante. Sudáfrica, aburrido pero con clase. Venezuela, un espectáculo absoluto. Vietnam: lo más bello y mejor llevado que he visto en mucho tiempo. Filipinas: el traje de una Miss. Perfección. Canadá hizo trizas el escenario con ese diseño maravilloso y con un volumen y cola sólo para reinas.

De ellas, sigo adorando a Vietnam. Sigo maravillada de la belleza de Canadá. Venezuela me conquistó y sé que Filipinas tiene bien puesta esa corona.


Miss Panamá: pudo tener un puesto entre las finalistas perfectamente. Pasarelas impecables, curriculum fabuloso, proyección, un traje rojo increíble en el opening, encanto, carisma, belleza, misticismo.

Miss Universo será siempre un momento de " y si...?". Nunca se sabe. Lo que sí sabemos es que hay misses, hay reinas, y hay reinas misses.

Y Rosa es una reina miss. Sin duda.