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"Había una vez... en Hollywood", la novena cinta de Tarantino

Después de una espera de casi cuatro años llega a las salas de cine el nuevo filme de uno de los directores más revolucionarios y destacados del cine moderno, Quentin Tarantino, quien en "Había una vez... en Hollywood" rinde tributo al cine y a la televisión de finales de los años sesenta, al mismo tiempo mostrando que no todo es color de rosa en la meca del cine.

Esta es la novena cinta del realizador, que según nos ha indicado es su penúltima, la cual viene precedida de una lista de aclamadas producciones, iniciando con su debut "Perros de Reserva", seguida por la innovadora "Pulp Fiction: Tiempos Violentos" y luego "Jackie Brown", pasando por las tanto violentas como jocosas "Kill Bill", cambiando la historia con el drama ambientado en la segunda guerra mundial "Bastardos Sin Gloria". Y más recientemente presentándonos los filmes "Django Sin Cadenas" y "Los Odiosos Ocho".

Su título "Había una vez... en Hollywood" evoca que es una especie de cuento y al mismo tiempo homenajea a la cinta de 1968 de Sergio Leone "Érase una vez en el Oeste" y los llamados "Spaguetti Westerns" de la época, las películas del viejo oeste que se realizaban en Italia. Al mismo tiempo es un reflejo de una cambiante época en el entretenimiento masivo, con el movimiento hippie y una ciudad de Los Ángeles en donde se encontraban grandes talentos, produciendo cine y programas para la televisión, cuando no existía la industria de la TV por cable, el home video y mucho menos el Internet. Un tiempo en donde para ver a tus actores favoritos tenías que ir al cine y esperar que pasaran tu programa favorito en los pocos canales de TV existentes. Es que ni grabarlos era posible, tenías que esperar a su hora de transmisión.



La película nos presenta a Rick Dalton, un actor quien, después de hacer por un tiempo un exitoso show para la televisión, busca trabajo en otros proyectos en la industria, temiendo que su carrera está por acabarse. A él lo acompaña su doble Cliff Booth, quien es su chofer y fiel amigo. Rick es vecino de la actriz Sharon Tate y su esposo, el director Roman Polanski. Básicamente vemos dos historias paralelas, la ficticia de los personajes Rick y Cliff, y los reales, como lo fue Sharon Tate. Una actriz que tuvo un trágico final, ya que fue asesinada en su casa por miembros de la secta de la familia de Charles Manson, estando ella embarazada de ocho meses. Una tragedia que conmovió a la sociedad.

Los actores Leonardo DiCaprio y Brad Pitt encarnan a los personajes de Rick Dalton y Cliff Booth, en dos actuaciones que son de lo mejor que hemos visto en sus carreras. Rick busca ser un mejor actor, al fallar se deprime, pero vuelve para dar una gran actuación. Consigue trabajo con un nuevo villano en una serie y en el set hay una escena de dialogo con una niña (interpretada por Julia Butters) que es simplemente fantástica. Por otro lado, Cliff tiene una personalidad tanto relajada como violenta, pero le sirve a su amigo y jefe en todo lo que necesita. A lo largo de su argumento aparecen varios famosos del cine. Hay escena en la que Cliff tiene una pelea detrás en un estudio de cine con el maestro de las artes marciales Bruce Lee (Mike Moh), la cual, si bien no ocurrió, es un momento muy jocoso, y que después de su estreno se ha vuelto algo controversial.



La película cuenta con un gran elenco, entre los que hay que destacar a Al Pacino, quien interpreta a un productor de Hollywood, al fallecido actor Luke Perry, en el papel del héroe de la producción en la cual Cliff es contratado como villano, además de Kurt Russell, Dakota Fanning, Bruce Dern y también otra muy buena actuación por parte de Maya Hawke, quien este año formó parte del elenco de la serie "Stranger Things". Pero claro que además de DiCaprio y Pitt, otro de los importantes papeles del filme es el de Margot Robbie, como la actriz Sharon Tate. Una de sus destacadas escenas es cuando entra a un cine a verse a sí misma actuando en la cinta "Las Demoledoras" (The Wrecking Crew), viendo la reacción del público en el teatro, con una personalidad relajada que recuerda el sentimiento de una parte de la juventud de ese momento y del modo de vida de las celebridades.

Quentin Tarantino nos presenta una impecable reconstrucción de la época, bajo una dirección magistral, en donde la realidad se mezcla con la ficción. Cuando vemos una película no vemos que para llegar a su corte final sus realizadores y actores tuvieron que repetir múltiples tomas, frustrándose y hasta gritándose, para llegar a la perfección deseada. La cinta nos muestra ello. Inclusive hay una escena extra en los créditos de un comercial, en donde el protagonista habla maravillas del producto, pero al terminar de grabarlo lo detesta. La realidad siempre será más cruda que la ficción. Pero la ficción puede cambiar la realidad. Lo cual ocurre también aquí.

"Había una vez... en Hollywood" es una oda al cine con el cual su realizador creció. Si bien es algo larga en duración, mantiene el interés del espectador, con interesantes personajes y un aspecto visual que pareciera que fue filmada en 1969. Otro logro más de Quentin Tarantino, quien esperamos no se retire con su próxima película y siga mostrándonos mucho más de su estilo único.

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