Creciendo con Mamá

Cuando tu bebé te sorprende con sus primeras palabras

Cuando nos convertimos en madres, nos causa una emoción y un orgullo indescriptible cada avance de nuestro (a) bebé, por muy pequeño que sea o parezca; uno de esos avances es cuando comienzan a hablar o expresar lo que desean con gestos y pequeñas palabras, sobre ese tema les hablaré hoy.

Me parece súper importante conversar con nuestro bebé, leerles cuentos y jugar con ellos; a partir de los 18 meses es el periodo clave para enseñarlos incluso a seguir instrucciones, es la edad donde son como una esponja, absorven todo y aprender con facilidad, claro está que cada bebé desarrolla estas habilidades de forma diferente, unos más lentos y otros más rápidos.

Quisiera contarles cómo le ha ido a mi bebé, Kiannah Valentina. Ella desde muy pequeña (4 meses), ha estado en guardería y a partir de los 7 meses en una segunda hasta la actualidad. Actualmente tiene 18 meses y nos ha sorprendido con palabras y gestos que ha aprendido tanto en casa, como en la guardería conviviendo todos los días con sus compañeritos y maestras.

"Agua", "zapato", "ven acá", "ahy no", "caballo", "nariz", "boca", "pie", "ojo", "cabello", "lobo", "la mano", "ven", "ya"; son algunas de las palabras que hasta ahora dice mi bebé, acompañadas de gestos para expresar lo que desea.

Hace poco me escribió un papá, preocupado porque su bebé tiene la misma edad que la mía pero no habla.

Cada bebé va a un ritmo diferente, pero lo importante es que le hablemos mucho, así le facilitaremos la pronunciación de palabras para posteriormente ir con frases.

Un ejemplo claro de lo que podemos hacer es: Cuando lo (a) estamos vistiendo, bañando, cuando se despierta o cuando jugamos, tenemos que repetirle las palabras, con agrado y sonriendo. Vamos a jugar, a bañarse, ven, siéntate aquí, a dormir, a comer, agua, jugo, abrazo, ya, a guardar, etc.

Y así, poco a poco irá aprendiendo e irá adquiriendo el lenguaje.

En este tema es primordial el trabajo en equipo de mamá y papá, en realidad es un proceso muy bonito y que sin duda, nos deja mucho aprendizaje. ¡Que Dios me los bendiga!