Creciendo con Mamá

¿Crecen o no los pies durante el embarazo?

Aunque a algunas mujeres nos pueda sonar extraño, hay diversos estudios que han demostrado que no sólo crece la panza durante la etapa de gestación, sino también los pies.

Primero que todo debemos saber que  el embarazo somete a nuestro cuerpo a tales cambios que hasta la estructura ósea se reciente; no sólo va cambiando la curvatura de la espalda para que la columna pueda soportar el peso del bebé, sino que también nuestros pies sufren cambios; no es que se hinchen por la retención de líquidos, sino que sumado a ello, se alargan.

Me imagino que ya muchas se estarán preguntando si esto  nos pasa a todas las mujeres embarazadas, pues la respuesta es no, le sucede a siete de cada diez mujeres, y por supuesto, tiene un motivo.

Resulta que investigando bien, pude dar con el motivo de este fenómeno, pues esto es considerado casi como un mito en el embarazo, pero hay casos reales, de hecho a la mamá y una tía de una compañera de trabajo les pasó.

Pues bien, se debe a las hormonas, específicamente a la relaxina, una hormona que segrega la placenta para hacer las articulaciones más laxas y flexibles, y así facilitar el paso del bebé durante el parto.

Esta hormona afecta también a los ligamentos del pie, concretamente al arco de la planta del pie; por ende, el resultado es un pie más largo y plano.

Es importante también que utilicemos un calzado amplio y flexible durante el embarazo, nada que nos apriete ni muchos menos tacones muy altos; así sentiremos más alivio y no se nos hincharán tanto.

Este tema es bien interesante, ya les contaré si estoy dentro del porcentaje de las mujeres que les crece el pie durante el embarazo. ¡Que Dios me las bendiga!