Creciendo con Mamá

¡Comprar lo justo y reutilizar! El secreto para que nuestro bebé disfrute en su cuarto de juegos

Cuando somos madres, nos gusta comprarle muchos juguetes a nuestro (a) bebé, sin embargo; en ocasiones lo hacemos sin estar conscientes de que no necesariamente lo que está de moda o lo más costoso es lo que le va a gustar o lo que va a utilizar por buen rato para jugar.

Creo que esto es algo que nos pasa a todas las madres primerizas, pero en el camino vamos aprendiendo y eso es lo rico de la maternidad, poco a poco vamos conociendo los gustos de nuestro bebé y por supuesto, analizando el tema de comprar pensando en función de sus gustos, más no en lo más costoso ni lo que está de moda.

Considero que este tema es súper importante y hoy les contaré por qué. Mi bebé, Kiannah Valentina, comenzó a dar sus primeros pasitos a los 9 meses, pues bien, emocionada por este gran logro, cuando tenía 10 meses mi esposo y yo le compramos una carpa, nos parecía que le iba a gustar, sobre todo porque en la guardería donde está hay una y cada vez que la veía, mostraba su gusto por la misma y hacía como para meterse.

Así que la llevamos a casa, mi esposo la armó, cuando la bb la vio si le gustó pero se aburría, casi no la usaba, al pasar un par de semanas decidí desarmarla y guardarla.

Ya mi bebé tiene 19 meses y no sé por qué, pero le encanta sentarte en las esquinitas de su cuarto de juegos, que he tratado de acondicionarles para que se sienta cómoda; pero este fin de semana se me ocurrió algo.

Para comenzar, soy muy creyente del Feng Shui y de las energías, por eso es que todos los sábados limpio el cuarto de mi hija, moviendo la camacuna, sacando todos los juguetes y sacudiendo las alfombras y demás, para luego colocar cada cosa en un lugar diferente de la habitación.

Pensando en colocarle en el cuarto algunos juguetes diferentes porque se aburre de lo mismo (es totalmente normal en cada bebé), entonces me acordé de la carpa, la saqué y la puse afuera para decirle a mi esposo que la armara en una esquina del cuarto que había dejado despejada, al sacar un carrito y una silla mecedora que ya casi no usaba.

Bueno, mi decisión creo que fue muy acertada, les cuento que Kiannah cuando la vio no podía con la emoción, no paraba de entrar y salir, y hasta jugó a las escondidas con su papá, verla tan feliz me hizo sentir muy bien.


Pero resulta que había otra esquinita que dejé un poco despejada para que Kiannah se sentara, pero decidí comprarle una sillita que había visto en El Costo hace algunas semanas que suena al sentarse; así que fui por ella.

Al llegar a casa le dije que le tenía una sorpresa, cuando vio al papá con la silla fue algo increíble, se emocionó demasiado y ni hablarles de sus gestos cuando se sentaba, definitivamente, me sentí súper bien.


Pero eso no es todo, ese mismo día nos tocaba ir al súper a comprar algunas cosas. Mi bebé no usa esos zapatitos tipo Cross, sólo los usó como cuando tenía 11 meses pero se los quitaba. Sin embargo; estando en un súper de Chorrera, vi unos modelos muy bonitos, se los mostré y quiso que se los pusiéramos de una vez y ella quedó feliz con sus zapatitos, cuando llegó a casa no quería quitárselos.


Todo esto, sin duda, me ha dejado una enseñanza como madre primeriza. No es necesario gastar tanto dinero en juguetes y artículos que quizá ni les gusten; y por otro lado, podemos reutilizar ese juguete que no quiso a los 9 meses por ejemplo, pero que al año le encantó.

El ser madres nos deja muchos aprendizajes y en mi caso, si de una u otra manera puedo compartirlos, mucho mejor, me hace sentir bien y sobre todo, porque estoy segura de que a muchas madres les ha pasado lo mismo. Si quieres alguna ayuda relacionada a los tips de seleccionar los juguetes, precios y demás, puedes escribirme a [email protected] ¡Que Dios las bendiga!