EEUU: menos usuarios con conexión de banda ancha y más de teléfonos inteligentes

La contratación de servicios de banda ancha en Estados Unidos cayó porque cada vez más estadounidenses optan por los servicios de internet para dispositivos móviles, según un estudio divulgado este lunes.

El estudio, realizado por el Instituto Pew Research, señaló que en 2015 el 67% de los estadounidenses contaba con una conexión a internet de alta velocidad en su casa, ligeramente menor al 70% del año 2013.

De acuerdo con el Instituo Pew, se trata de una caída "pequeña, pero estadísticamente significativa", que ubica a los servicios de banda ancha en los mismos niveles de 2012 y que se explica por el creciente número de adultos que únicamente navegan por internet desde sus teléfonos inteligentes.

La caída "podría ser temporal o podría convertirse en una realidad prolongada", indicó el informe.

Un 13% de los usuarios consultados dijeron que en 2015 utilizaron sus teléfonos inteligentes exclusivamente para Internet, contra el 8% de dos años atrás.

Paralelamente, el estudio indica que el porcentaje de personas con acceso a Internet a través de la telefonía celular o desde la banda ancha ha cambiado poco desde el año 2013: 80% en 2015 contra 78% en 2013.

No obstante, los investigadores de Pew dijeron que las personas que dependen de sus teléfonos enfrentan algunos desafíos a la hora de navegar, como por ejemplo cuando se trata de postulaciones laborales.

La mayoría de estos estadounidenses que solo utilizan el celular tienen bajos ingresos y son afroamericanos o residentes de zonas rurales. El costo es la principal razón esgrimida por ellos para no tener servicio de banda ancha, en tanto que un 10 por ciento alegó como motivo el costo de una computadora.

El 68 por ciento de las personas participantes en el estudio eran dueños de un teléfono inteligente, bastante más que el 55% de hace dos años. El estudio también descubrió que el 15 por ciento no cuentan con servicio de cable o de televisión satelital.

La investigación se realizó entre junio y julio de 2015 sobre una muestra de 2.001 estadounidenses adultos. Su margen de error es de +/-2,5 puntos.