Pacientes con cáncer sufren además la carga financiera

Josephine Rizo sobrevivió la quimioterapia, cirugía y radiación, pero el tratamiento para el cáncer mamario le destruyó las finanzas.

El dinero ya era un problema cuando los médicos en Phoenix le dijeron a Rizo que tenía una forma agresiva de cáncer. Ella sufrió una reducción de salario al entrar en licencia médica y eventualmente perdió su empleo y su cobertura de seguro. Durante el tratamiento acumuló más de 50.000 dólares en gastos médicos.

"Mi preocupación era: ‘¿Voy a morirme?’”, dijo. “Yo tenía que concentrarme 100% en mi salud para asegurarme de estar con mis hijos”.

Con el aumento considerable de los costos y la reducción de la cobertura de seguros, hospitales y defensores de los pacientes en Estados Unidos están tratando de ofrecer más ayuda a pacientes como Rizo, que no tuvo consejos financieros. Los centros de cáncer están contratando a expertos para ayudar a los pacientes a entender el sistema de seguros, al tiempo que organizaciones sin fines de lucro le enseñan a la gente a pensar sobre el manejo de los costos cuando comienza el tratamiento en lugar de esperar por la crisis de sus finanzas.

"Conocemos de muchas familias de clase media sólidas, que estaban bien y entonces sus vidas financieras cambiaron”, dijo Jean Sachs, directora general de la organización sin fines de lucro Living Beyond Breast Cancer. "No están preparadas para el costo del cáncer, mucho menos del cuidado”.

El cáncer ha sido desde hace tiempo una enfermedad de tratamiento costoso, pero varios factores han empeorado la carga financiera en años recientes, haciendo que muchos pacientes aplacen tratamiento y reduzcan el número de medicamentos.

Las aseguradoras están reduciendo su cobertura de medicamentos por prescripción y elevado los costos para los pacientes, como los deducibles, lo que eleva los precios de los tratamientos. Eso significa que los pacientes pueden tener que pagar varios miles de dólares anuales por medicamentos como el tratamiento para leucemia Gleevec, una píldora diaria, a veces por el resto de sus vidas.

La ley de salud promulgada durante el gobierno de Barack Obama fija límites a cuánto una persona tiene que gastarse en tratamiento médico en un año. Pero los tratamientos de cáncer a menudo se extienden más allá del año y esos límites no son aplicables a tratamientos recibidos fuera de la red cada vez más estrecha de médicos y hospitales ofrecidos por algunos seguros.

Los costos para los pacientes pueden aumentar además porque los nuevos tratamientos oncológicos son más tolerables, por lo que las personas pueden mantenerlos por más tiempo, dijo el doctor Yousuf Zafar, oncólogo del Duke Cancer Institute que estudia las presiones financieras.

Un estudio concluyó que la incidencia de bancarrota es mayor entre pacientes de cáncer que en personas que no padecen la enfermedad.