Informe advierte sobre la elevada inversión brasileña en combustibles fósiles

El 71 % de las inversiones de Brasil en el sector de energía para el período 2014-2023 está destinado a combustibles fósiles, lo que puede comprometer cualquier esfuerzo del país por reducir sus emisiones de gases contaminantes, según advierte un informe divulgado hoy.

Tan solo un 22 % de las inversiones por un billón de reales (unos 478.000 millones de dólares) previstas por Brasil para el sector de energía hasta el 2023 está dirigido a fuentes renovables, según el estudio realizado en conjunto por la organización no gubernamental World Resources Institute(WRI) y la Universidad de Sao Paulo (USP).

El estudio alerta que, si no elevan los recursos destinados a las energías renovables, Brasil, que ya es el séptimo mayor emisor de gases contaminantes en el mundo, pasará a contar con un porcentaje mayor de fuentes contaminantes en su matriz energética.

Según el informe Oportunidades y Desafíos para Aumentar Sinergias entre las Políticas Climáticas y Energéticas en Brasil, el país cuenta con una de las matrices energéticas más limpias en el mundo, por abastecerse en gran parte con hidroeléctricas, pero con un aumento del uso de combustibles fósiles caminará en contramano de la mayoría de los países.

"En contraste con muchas de las mayores economías emergentes, la matriz energética de Brasil es cada vez más intensiva en carbono por el aumento de la dependencia de combustibles fósiles", asegura.

El informe fue realizado a partir de los datos del Plano Decenal de Energía lanzado por el Gobierno en 2014 y otras informaciones del Ministerio de Minas y Energía y de la estatal Empresa de Pesquisa Energética.

Según los responsables por el estudio, el investigador Oswaldo Lucon de la USP y la coordinadora de proyectos para el clima de la WRI Brasil, Viviene Romeiro, el aumento de las emisiones por el sector de energía echan a perder los esfuerzos que el país ha hecho para reducir las emisiones generadas por la deforestación de la Amazonía.

Mientras que entre 2005 y 2011 Brasil redujo en un 74 % las emisiones procedentes de la tala en la Amazonía gracias a un esfuerzo que permitió reducir la devastación de la mayor selva tropical del mundo a mínimos históricos, las emisiones del sector de energía crecieron un 24 % en el mismo periodo.

Para revertir esa tendencia, el estudio recomienda un aumento de la eficacia y la búsqueda de alternativas menos contaminantes para el sector de transportes.

"Con excepción de algunas ciudades, Brasil ofrece pocos incentivos para la adopción de sistemas de transportes más eficaces y menos contaminantes, como metro, tren y autobuses alimentados con etanol o gas en carriles exclusivos", asegura.

El estudio también sugiere medidas para mejorar el transporte público, como disminuir el número de coches en las calles, aumentar el bienestar de la población y reducir la contaminación.

Otra recomendación es un aumento de las inversiones en energías renovables, principalmente la eólica y la solar.

"Existen oportunidades significativas inexploradas por Brasil en esa área: la alta incidencia de los rayos solares, los costos en bajada y una fuerte interacción entre el sector de energía solar y las industrias de componentes electrónicos", según el texto.

El estudio concluye que todas esas inversiones recomendadas en energía renovable, eficacia energética y transporte masivo, así como la reducción de los subsidios para los combustibles fósiles, tienen potencial para reducir las emisiones del sector de energía en Brasil en por lo menos un 40 %.

El informe advierte sobre el posible aumento de las emisiones contaminantes en Brasil en momentos en que el Gobierno asegura que está negociando un acuerdo global de reducción de emisiones para ser anunciado en la cumbre climática COP21, que se celebrará en París a principios de diciembre.